"EL COLORADO" VÍCTOR HUGO BARDALES REÁTEGUI, JINETE DE LUJO



Hablar de Víctor Hugo Bardales, es hablar de pura historia hípica. Víctor, natural de Iquitos, bella ciudad del oriente peruano. Es hijo de Don Víctor Bardales y Doña Isabel Reátegui. Mientras estuvo en la profesión, se trató de un jinete carismático y por sobre todo profesional. El “colorado”, como lo apodaron cariñosamente, inscribió su nombre en la historia de nuestro turf al ganarse en gran forma dos grandes premios Latinoamericanos (1986 – 1987). Desde muy pequeño tenía porte como para intentar ser Jockey, por lo que un amigo de la familia, Pancho Barreda, le dio la idea y lo llevó a Monterrico ya cuando la familia Bardales estaba establecida en Lima en el históico distrito del Rimac. Trabajó desde sus inicios con la familia Arias de gran trayectoria hasta el día de hoy en nuestra hípica y a la que considera como su propia familia: Trabaje desde muy joven con la familia Arias que fueron los que en gran parte me formaron como jinete, por todo el cariño y apoyo que recibí de ellos”. Debuté en octubre de 1984 y mi promoción se llamó “Raúl Serrano de los Reyes”, en donde también pertenecieron Erick Soria, Juan José Corrales, Daniel Vales, Jaime Orsi, Arturo Delgado entre otros. Lo anecdótico de esta promoción es que fue la última salida de los “corrales”, ya que al año siguiente se formó la escuela de jockeys. Fui el líder de mi promoción, ya que logré ser el primero en doctorarme".

SU ÉPOCA MÁS DIFÍCIL

No por algo la profesión de jockey implica solo sacrificio, sino, que es una de las profesiones más peligrosas del mundo. Víctor Hugo corriendo una tarde al caballo Fit For Live, que defendía los colores del Santa Lucía, tuvo una aparatosa rodada en el césped, allá por 1995. El resultado de las radiografías arrojó una fractura de dos vértebras lumbares. Víctor recuerda: “Sufrí un serio cambio de línea de uno de los competidores y rodé aparatosamente, fue terrible. La realidad es que en el momento que uno sufre una rodada en lo primero que uno piensa, al menos en mi caso, es en la familia. Fue una recuperación bastante dura ya que me mantuvo postrado por 6 meses". 


SUS GRANDES CARRERAS

Es claro, cuando un hípico escucha el nombre de Víctor Bardales, lo asocia inmediatamente con los Latinoamericanos que ganó con Lutz y Galeno, temas que tocaremos, pero recordamos a un caballo al cuál “el colorado” le tuvo mucho cariño y se llamó Chimbote, un nieto del crack Raphael, defensor de los colores del Pescaza. Rememoremos ese espectacular final en el Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía de 1989. Víctor Hugo tuvo que recurrir a su experiencia y energía para poder derrotar a otro corredor de esa generación como lo fue Biz Pix que ese día lo montó Edwin Talaverano. Víctor nos mira con los ojos de nostalgia y nos dice: “Fue un final estupendo, gané de una atropellada letal y lo anecdótico es que Chimbote salía de perdedores en un clásico grupo I”.  
Otro caballo que lleva en el corazón se llamó Blanco. El querido tordillo hijo de Biógrafo tenía un corazón, como lo diría el recordado Augusto Ferrando cuando triunfó Maidenform en el Dardo Rocha de Argentina, “más grande que los tres hipódromos de argentina”. El defensor del Capri se ganó 12 carreras consecutivas entre 1986 y 1987 de los cuales, 6 de ellas fueron con Bardales: “A ese  tordo lo que le sobraba era corazón. Era un “handicapero con calidad clásica” sonríe Bardales, como si sus ojos se iluminaran del recuerdo. Prosigue:  “Una vez se ganó 12 carreras seguidas, 6 de ellas fueron conmigo.”  Otro monstruo que pudo montar fue Stratos. El estupendo hijo de Lord Layabout del Atlántico que marcó toda una época en la corta. “Tuve la suerte de ser el jinete de Stratos. Verdaderamente un crack de la velocidad. Me gané muchos clásicos y premios especiales con él. Definitivamente uno de los mejores que pude montar”.

Otros de los caballos que le tuvo consideración fue Lurín. El “tercer grande” de esa estupenda generación del 84. “Con Lurín me gané un lindo Almirante Grau sobre Starsky, Pasouli y compañia en el césped”. Es decir, Víctor Bardales había montado en su haber a Lutz, Galeno y Lurín, tres inolvidables cracks de aquella recordada generación. Otro caballo que le tuvo un cariño muy especial fue a Don Víctor. Aquel alazán hijo de Swiss Native defensor del Chiara Carolina de propiedad de Walter Chávez con quien “el colorado” tuvo una enorme amistad y le puso el nombre "Don Víctor" en honor a nuestro entrevistado: “A Don Víctor significó algo especial para mí. Don Walter Chávez, propietario del Chiara Carolina fue mi gran amigo y me apoyó muchísimo. Un día adquirió en el remate del haras El Embrujo a un lindo alazán al que le puso el nombre de Don Víctor en honor a  mi persona. Con ese alazán me gané lindos clásicos. Solo tengo palabras de agradecimiento”. Pero la historia no quedó allí. Bardales lograba su último clásico de grupo 1  con la yegua Calesita en 1997 de manera espectacular y dramática. La hija de Alamour del stud Echepé fue toda una sorpresa en la segunda Corona de las Yeguas. Para el que escribe se trató de una yegua muy corredora y destinada para las grandes ocasiones ya que supo imponerse en importantes clásicos sobre rivales de renombre.
“Con Calesita pude lograr mi último clásico de grupo 1 en el Enrique Ayulo Pardo de 1997. Vine metido en el grupo de avanzada, pude encontrar un claro por el medio de la pista, atropellando con mucha fuerza para derrotar en reñido final a Sarabaya”. A su vez, Víctor también supo dirigir a animales dela calidad de Texfina, ni más ni menos y a un recordado por todos como lo fue el tordillo El Duce, con quien se ganó el Independencia de 1990. “Fui un privilegiado al haber montado a esosestupendos caballos, unos cracks”.


CON LUTZ
Víctor Hugo llega a montar a Lutz con motivo del clásico “Asociación de Periodistas Hípicos” en 1985, cuando aún era aún un tanto indócil, llegando en el cuarto lugar tras un gran millero de aquella recordada década como lo fue Fire and Ice. Lutz corrió una condicional má con Melanio Rojas, con el que realiza una mala carrera, llegando de esa forma Víctor Hugo a ser el jinete oficial de este gran castaño hijo de Lord Layabout y Presunción que preparaba Don Sabino Arias para los colores del stud Atlántico. Añadir que con Bardales en los controles del crack, logró su mejor performance. Los resultados se fueron dando solos. Recordemos sus triunfos en los clásicos “Fuerza Aérea Peruana” sobre Prince;el “Guardia Republicana” sobre Delta, pero su mejor momento lo logró en los 2400 metros del clásico “Manuel Checa Eguiguren” , carrera en donde realizan un gran rendimiento, derrotando de punta a punta nuevamente a Prince y Lurin, demostrando que ya estaban para las grandes hazañas. En 1986, el latinoamericano se corrió en el Hipódromo de La Rinconada – Venezuela. Lutz con la monta de Víctor Hugo salió encabezando la delegación peruana junto a Negrito con Arturo Morales y Sergis Khan con Edgar Prado. Fue mi primera experiencia internacional. Momentos antes estaba muy nervioso, pero atiné a aplicar mi noción de jockey. Gracias a Dios todo me salió bien. Lutz estaba en su mejor momento y había que aprovecharlo. Tomé la punta y sentía a Lutz más sólido que nunca y supe que tenía caballo para ganar. Al final nadie nos paró por más que se nos acercó la chilena Secuencia”. Y que espectacular victoria. Todos recordamos los finales “Primero Lutz de Peruuuu”. 

El Perú lograba de esa manera su primer Latinoamericano derrotando a la chilena Secuencia por medio cuerpo, con la afición hípica peruana aplaudiéndolos de pie.

Esta carrera le vale a Lutz para viajar e intentar la gloria en el Gran Premio Sao Paulo, y sus 2400 metros sobre la grama. La historia ya es harto conocida y dolorosa para todos los peruanos. Lutz cayó derrotado con lo justo por el brasileño Cisplatine en una carrera por demás polémica, cuando en la recta final parecía que nadie paraba al crack peruano. Lo confuso sucedió cuando el jockey de la brasileña Hafeli, Iván Quintana, tomó la casaquilla de Bardales en la recta final y hasta en dos ocasiones como Víctor nos cuenta: “La verdad que en los metros finales de la carrera había tenido dos choques con la yegua de Quintana. En una de ellas, la primera, sentí que Lutz se había cargado contra ella por eso no atiné a reclamar, pero ya en la segunda, siento que mi conducido se asusta. Luego viendo la repetición después de la carrera, me doy cuenta de lo ocurrido. Mi falta de experiencia me jugó una mala pasada. Si hubiese reclamado, Lutz no pedía y jamás mereció perder. Lo increíble fue que el Jockey Club de Brasil mandó una carta al presidente del Jockey Club del Perú, en ese entonces Don Eduardo Villarán, pidiendo que me sancionen. Es como un trauma del cual trato de no pensar porque me trae malos recuerdos”.

GALENO EN  1987
Quien no recuerda este gran triunfo con el hijo esperado de Santorin, los colores del Nancy, la preparación del recordado Luis Melgar. Con Víctor en su silla atropelló con una fuerza impresionante logrando postergar a su paisano Negrito. Bardales llega a montar a Galeno en el último año de su campaña, reapareciéndolo luego del que el crack había cumplido una modesta campaña en Panamá, logrando un opaco quinto lugar de Starsky. Pero esta carrera le sirvió al nieto de Maidenform para ponerlo a punto y obtenerun aplastante triunfo en el “Pedro García Miró” sobre  Blanco, Negrito y compañía, lo que le sirvió para clasificar y correr el Latinoamericano que ese año tenía como escenario por primera vez al hipódromo de Monterrico. Víctor, con una sonrisa de emoción y moviendo sus brazos como si estuviera con el látigo en sus manos nos menciona: “Yo llegué a montar a Galeno de pura casualidad, puesto que corriendo el Presidente de la República tuve un error en la
conducción de Lurín el cual pierde al lado de otro crack de esa generación como lo fue Artigal. Los dueños no quedaron conformes con mi actuación y me quitaron la monta, así que me quedé sin montar a un caballo de calidad, pero a las 2 semanas me llama Luis Melgar para montar a Galeno que acababa de regresar de Panamá. Esa confianza que Don Luis me dio, no la defraudé. Recuerdo mucho que el caballo venía enredado en casi todo el trayecto, encontrando una luz en los 500 finales, en los cuales atropello con una fuerza increíble, Tulo Morales  que era el conductor de Negrito, me pega a su conducido con la intención de cortar la atropellada, pero Galeno era todo un campeón del coraje y de allí no paramos hasta la meta. Fue verdaderamente increíble.” Muchos deliramos con este triunfo que no cabe la menor duda. Galeno siempre estará en el recuerdo.
En el 2003, Víctor decide intentar suerte en el difícil medio Norteamericano en la cual corrió por 1 año en el hipódromo de Calder, logrando 3 triunfos para luego retirarse y ejercer como galopador, trabajando con uno de los mejores entrenadores de La Florida como Martin Wolfson. En el 2014 se desliga totalmente de los caballos, trabajando actualmente en ventas en la prestigiosa empresa americana Floor & Decor que cuenta con más de 100 tiendas en la tierra del tío Sam, por lo que se muestra muy agradecido: “En realidad no me puedo quejar de nada. En el 2014 deje definitivamente los caballos para dedicarme a una nueva faceta en mi vida como lo son las ventas”. Pero Víctor es un verdadero agradecido a todas esas personas que forman el pilar de la fiesta hípica como lo son los propietarios  “Me ha tocado conocer grandes propietarios, son muchos en realidad, pero en especial quiero nombrar a la familia Nicollini y a
Don Walter Chávez, personas a las cuales les debo mucho”. Así es Víctor Hugo Bardales, carismático y querido por la afición que nunca olvidará sus grandes hazañas escritas con letras de oro en la historia de nuestro turf.
 Al final de su campaña alcanzó 1010 carreras  ganadas, cifra que muchos jinetes se le es muy difícil de  lograr. Añadir que fue el primer jinete presidente de la Asociación  Mutulista de los Profesionales del Turf, otro logro más. Un verdadero titan de la cabalgadura a la cual todos los que estamos inmersos en este deporte tendríamos que agradecerle por todo lo echo. Para el que escribe solo quiero mencionar una palabra sencilla pero que grafica lo que muchos hípicos te tenemos que decir: Muchas gracias Víctor, gracias de verdad por haber contribuido a hacer hípica.


 EL VÍDEO DE HOMENAJE