LA HISTORIA DEL DERBY NACIONAL


La historia del Derby da para escribir muchas carillas y para recordar una serie de sucesos que fueron trascendentes en medio de una carrera especial y con “magia” como nosotros lo conocemos. Su primer ganador se llamó Mizpah en 1903. Se trató de un hijo de Inca y Medora con la monta de Luis Benites  y los colores del stud del mismo nombre Mizpah, en el legendario hipódromo de Santa Beatriz. Lo anecdótico llegó un año después, cuando Año Nuevo, propio hermano de Mizpah, lograba la hazaña para los colores del stud Peruano. Y durante los siguientes dos años, 1905 y 1906, la potranca Troya y el potrillo Rienzi, respectivamente, alcanzaban la gloria.

Ambos exponentes fueron hijos de Gaucho y Pompeya y defendieron los históricos colores del stud Alianza, de propiedad de Don Augusto B. Leguía.

Pero vayamos hasta 1949, ya en el hipódromo de San Felipe, y en donde se protagonizó un caso dramático. Era insuperable el gran crack de su generación que había ganado la Polla y que había derrotado en la Polla en los 2000, al famoso tordillo Capurione, con un Pavero tercero a varios cuerpos, luego de puntear hasta el derecho.

Capurione, no pudo correr el Derby, y la figura de Insuperable era la de una fija. Pero Pavero se fue a la punta y comenzó a hacer su propio tren, con un jinete ducho y experto ara las grandes ocasiones como lo era Luis Alberto Díaz. Y cuando llegó Insuperable, encontró a un puntero agrandado y capaz que lo terminó controlando.

Pero al año siguiente, en 1950, eso no le pasó a Llanero, consiguiendo con la sapiencia de Segundo Saravia y la serenidad de Antonio Vásquez, lo que no había poder echo Insuperable, o sea, ganar el Derby, tras las dos primeras coronas.

En 1951, el primer año de los hijos de Postín y los nombres de Pertinaz, Pamelo y Martell, acaparaban los comentarios, como que ellos habían llegado primero, segundo y tercero en el Ricardo Ortiz de Zevallos.

Pero hubo nervios y demasiada tensión en los jinetes de los tres caballos, y cuando Pertinaz, apurado desde mucho antes de lo normal, y además estorbado, llego por fin a quedar como puntero, apareció Chantilly, con Antón Vásquez que se quedaba con su segundo Derby, y lo venció por pescuezo muy cerca de la meta.

Alí Khan, ganó la Cinta Azúl de 1952 sobre Guignol, con todo su poderío de potrillo espectacular y brillante, pero otra vez surgió la “leyenda negra”, la que así llamó Don Jorge Young Bazo, cuando Alí Khan pudo derrotarlo luego que Luis Alberto Díaz, otra vez, se convirtió, junto con una promesa peruana como Javier Canessa, nuevamente en estrella.

Sherbet, lo ganó en 1953, y esa excelente Parlona que estiró todo el lote, para el año siguiente Pirulín, con su ronquera aún insipiente pudo mostrar superioridad con un jinete peruano Raúl Salazar que lograba una impecable conducción.

Río Pallanga, y 1955, en un Derby Nacional que tuvo visos de espectáculo para la mayoría. La gente repletó San Felipe para ver a Río Pallanga, capaz el más lujoso de los hijos de Postín de aquellos para muchos, inolvidables “cincuentas”  les dio lo que querían ver, es decir, un triunfo pleno, total, con un final de pose y de lujo con Antonio Marchessini en sus controles y teniendo como acompañantes a todos sus hermanos, que eran hijos de Postín.

Al espectáculo incomparable de ver a un gran caballo, se unió la hazaña mundial que Pavero, Polly, Pomelo, Peel y Patán, todos Postines, lo terminaron escoltando. 

Al año siguiente, Violento llegó como claro favorito, pero Péncil, era su enemigo. Ambos habían llegado primero y segundo, tanto en la Polla como en el Ortiz, pero las diferencias fueron abrumadoras para el Shere Ali, y un poco más cortas, apenas 2 cuerpos, en los 2000.

Hubo dos parejas (Violento –Play Boy, contra Premura – Procar) y un quinto solitario que era Péncil. Premura, la Postín que venía de ganarse el Cotejo complicó el planteo y propinó que llegara Violento un poco antes de tiempo a dominarla. Todo esto le sirvió a Antón Vásquez y a Péncil para aparecer y quebrar la ilusión de Humberto Pedraglio y del haras Lurigancho. 

Perigord, en 1957, se ganó la triple Corona y le ganó a su tío Paradise por un pescuezo, tras un intenso final. Perigord era el primer hijo de Pertinaz y conseguí lo que su famoso padre no pudo, tras un comienzo incierto, porque la Polla le representó un verdadero vía crucis, cuando se le opuso a un Lighthing que se lo llevaba por delante. Pero fue el mejor en el Ortiz y apareció con su clase en el Derby. Y no corrió más.

Ruby Silver, con el flaco Atala en 1958, llegó adelantando a Peruggia, que adelantaron por muchos cuerpos a Limeño, que había ganado muy bien la Polla y los 2000 de la segunda Corona, pero que no le gustaron los 2400 y aflojó por completo.

Pamplona, en 1959, tras una exhibición excelente de pujanza y de guapeza, con un Antón gigante como también era el corazón de la yegua, y le ganó en el último salto a Tormento y entró a la gloria.

El último año de San Felipe, 1960, marcó otro final de suspenso y con una angustia que duró hasta el último salto. Porque si lo de Pamplona había sido “justo” lo que Pérfida, otra Pertinaz, con Antón y los colores del Quaker State que se ganaban su último Derby, era el quinto, fue igual de dramático. Pérfida, heroína de una modesta generación, alcanzó a Chalet en la misma meta. 

MONTERRICO Y LOS AÑOS 60’S

Las carrera no paran y llegó Monterrico a año siguiente con toda su cuota de majestuosidad, pero también de incógnita. Y comenzó ciertamente una época muy distinta, pero donde la magia del Derby siguió tan grande como en el primer día. 

Kores, ganó en 1961, un Shere Alí que le seguía haciendo la “guerra” a los Postines y que ponía la balanza, cuatro a cuatro, porque ya habían ganado Sherbet, Alí Khan y también Ruby Silver, en una carrera que también tuvo anécdota.

Kores había corrido muy poco antes del Derby y saltó de 1300 a los 2400. Eduardo Hernández hizo la mejor faena de su vida como preparador y el rubio pupilo del Manolo le ganó de punta a punta a Perinox, que fue con Antón y todo su impacto de potrillo estelar.

Daré, en 1962, como Río Pallanga, fue un triple Coronado, y además muy corredor. Comenzaban los hijos de un padrillo traído para ser grandes por Don Oscar Berckemeyer y que no defraudaba, que era Datour. Y este Daré, un alazán grandazo, muy parejo y con la clase de los cracks, que ganó sin apuros la gran carrera.

Polaris, el último Postín, y el que desequilibraba la cuenta con los Shere Alí, ganaba lejos liciendo los colores de un stud que le seguiría, con el pasar de los años, los pasos del Quaker State de Don Juan Magot. Era el Barlovento , de Augusto Maggiolo.

Pero el nombre de Polaris no quedó allí, sino que siguió creciendo varios años después, cuando dos de sus hijos se coronaron en esta gran carrera.
Giuglio, en 1964, le daba su tercer Derby al negro Díaz, cuando ya era mayor y cuando se acercaba a su retiro, por lo menos en Lima. Giuglio, fue un hijo de Guignol y Pogosse, por Postín, y le ganó casi en la raya a Jamaicano, el primero de los famosos hijos de Frecuency del San Esteban. Segundo Saravia, su preparador, hacía capaz su mejor trabajo.

Fusión, ganó en 1965, el hermano entero de Jamaicano, hizo lo que no pudo hacer su mayor y dándole una gran satisfacción a su propietario Esteban Daranyi, poco días después del duro golpe que sufrió tras la muerte en el criadero de gran Parsing. Fusión vencía por medio cuerpo a Djalma, dejando tercero al favorito de la competencia que fue Niko. Carlos Pianezzi lo presentó en su mejor estado y Carlos Farmer lo corrió al “centímetro”.

Arrabal, con Ricardo Cárdenas y la batuta de Erasmo Quiñonez, se ganó el Derby de 1966, en un final dramático, porque Lóriga con Antonio Aburto, no se paraba. Hubo pescuezo, como el año anterior.

Tanino, en el 67, se ganó el Derby de los “oes” porque hubo muchos potrillos afectados. Tanino daba una de las mayores sorpresas en la historia de los Derbys , en otro dramático final, sacándole media cabeza de ventaja a Aqascutum, tras estupendos finales de Ricardo Cárdenas y los colores del Emilito. 

Trastévere, le daba su segundo galardón al Barlovento en el  68, y el primer nombre que le quebró el récord de Ambrosio Malnatti que fue Juan Suárez. 

Trastévere, triple coronado como Daré,  le ganó muy bien a Leviatán, su escolta de lujo a lo largo de las tres Coronas, con la monta del chileno Sergio Vera.
Tabasco, apareció como una exhalación con Jaime Garrido y puso nuevamente la anécdota a flor del Derby.

El hijo de Tufthunter fue devuelto por su inicial comprador y con los colores del San Martín, su haras, se ganó la gran carrera sobre la Belle Epoque y Patriarca, el hijo grande de Peruggia. Jaime Garrido y Manuel Acevedo paladearon la hazaña.

LOS AÑOS 70´S

Y se inició así, una década de oro para nuestro Turf, ya que el esfuerzo de muchos años, dieron sus frutos.

Palatino, el primer hijo de Polaris en ganar un Derby Nacional, abría la década. Aquella tarde el hijo también de la campeona Aosta, abrumó a sus rivales desde la partida, sacando provecho del retiro de Licor, este alazán del Barlovento hizo su propio juego en la punta y se vino hasta la meta, dejando en el segundo  a 6 largos, Serraceno, con la monta de Gonzalo Rojas, quien lograba su primer Derby. Juan Suárez, fue el preparador que se encargó de presentar al nieto de Postín.

Raphael, el hijo de Red Admiral y Del Rocío del Tania, no pudo correr el Ortiz de Zevallos que encumbró a Ruby Dollar por problemas en sus manos que arrastraba desde la Polla, y su preparador Carlos Pianezzi comenzó  a entrenarlo para tratar que Raphael pudiera alcanzar el Derby. Y lo lograron, caballo, preparador y un hombre que trabajó todos esos días, diariamente, como Oscar Berdejo.

Raphael con Sergio Vera, le ganó por medio cuerpo a Helena con Gonzalo Rojas, que apretó de lo lindo en un final cargado de emoción, quedando luego Bold Castle, Betín y Sauvignon. Ruby Dollar fue sexto y más atrás terminaron Mi Furia, Disney, Omnipotente, El Risal, El Consentido y Jarocho.

Rascal, el hijo de Signal Rocket y Vayesmere del Recta Final, lograba la mejor victoria de su campaña en la edición de 1972, derrotando a Tenaz, que se quedaba sin la Triple Corona, luego de una última semana llena de problemas, de no querer galopar y de no dejare entrenar. Esa merma, valgan verdades, es la única que podía igualarlo con Rascal, porque el hijo de Duque era muy superior.

Y en la carrera misma, Tenaz se le embaló a Ricardo Quispe y corrió, al lado de los ligeros, sin mayor razón, los primeros 1400 metros en menos de 1’25” y llegó ya cansado a los últimos 900.

Arturo Morales, en su mejor Derby, lo había apreciado todo con Rascal y lo fue arrimando poco a poco, y cuando Quispe, quiso dar el respiro a su caballo, le lanzó a Rascal, lo pasó y se le fue. Luego llegó toda la categoría de Tenaz para descontar ventajas y perdió por menos de una cabeza.

Santorín, llegó a la Polla como favorito, pero no imbatible, y la ganó con esfuerzo supremo, porque Parnasus, un grandazo y corredor pupilo del Monty, e hijo de Parrot, llegó por momentos a igualarlo. Pero en los últimos 150, Santorín, que era conducido por Juan Picón, terminó por imponer su calidad y le volteó la carrera.

En los 2000 del Ortiz de Zevallos, ya fue visiblemente a favor de Santorín, porque la distancia jugó a su favor. Entre la Polla y el Ortiz, hubo unclásico que el hijo de Biomydrín no pudo resolver, justamente porque el medio fondo lo limitaba. 

En los 2000 en cambio, Morales, quien había reemplazado a Picón, lo llevo deferente sobre los puteros y al final no hubo dudas. 15 cuerpos y todo un acontecimiento porque no se había visto a un ganador tan pleno y superior como el pupilo del Barlovento.

Entonces, el Derby  de 1973, tenía que ser una exhibición casi obligada del famoso negro, y así lo fue. Desde los últimos 1000, hizo un monólogo extraordinario. Otra vez 15 cuerpos, 2’30”para los 2400 metros y el inmediato pasaje para el Carlos Pellegrini, como no podía ser de otra manera. Estaba surgiendo una leyenda.

Primero de Mayo, en 1974, le daba su tercer Derby al Barlovento, en una carrera que la resolvió con suma facilidad, derrotando a Acropolitana por 7 cuerpos, con la monta de José Valdivia. Era el segundo hijo de Polaris en conseguir la preciada Cinta Azul. Tercero lejos, Pásalo que fue el favorito de la carrera. El batuteado por Juan Suárez, marcaba 2’34”2/5 para los 2400 metros.

Asombro, se ganó un Derby importante en el 75 y saltó al titularato de una generación que la había encabezado con toda justicia Palao, el hermano de Flor de Loto, hasta la milla de la Polla.

Pero los 2000, le hicieron daño al alazán y apareció Barbecho, con Tulo, con un Asombro ligeramente más atrás, porque Adriano había llegado segundo.

Y en los 2400 del Derby, Asombro se sintió aún mejor y Antonio “el pulpo” Aburto fue el jinete que el caballo necesitaba, y Asombro le sacó cuatro cuerpos a Aerópago, que comenzaba a aparecer como el gran caballo que ese día fue.

Con Asombro se dio un caso muy lindo, porque repitió el triunfo de la gran carrera de su padre Arrabal.

Le Vodkatine, fue el mejor en el 76, sobre Cabeto y a las yeguas, que las hubo muy buenas en esa generación, Promise y Alemana. (Hubo una más que fue Demanda, que se ganó el Gran Premio). Pero la figura de Le Vodkatine se fue desdibujando luego, porque no fue capaz de repetir la brillantez que alcanzó hasta esa carrera, y de allí que su recuerdo sea tenue con respecto a los ilustres vencedores de la gran carrera.

Profesor, vino bien colocado desde temprano, y dominó la carrera desde los 1000 metros y tomó ventajas que le permitieron resistir en el derecho la potente atropellada de Irish Coffe. Fue aquel Derby en el que Límite, el hijo de Leviatán que era toda una fija, se escapó y no la pudo correr.

El hijo de Proud American, criado en el haras La Esmeralda, defendió las sedas del Salva, y originó toda una anécdota.

El alto comando de su ecuerie, había pensado inscribir inicialmente a Profesor en el “Derby Chico”, pero a raíz de un sensacional apronte previo a la gran carrera, fue que se decidió su participación. José Castellanos y Alberto Miranda, fueron los profesionales encargados de la victoria.

Morada y Oro,  fue la primera yegua en ganar un Derby en Monterrico, el de 1978. Y además marcando una sorpresa impresionante, pagando “cualquier plata”.

Era difícil ciertamente verla con opción, aunque era la escoltadora de Tolerancia, una de las principales cartas, porque los machos no las tenían.

Había un Ibn Rachid, corredor pero enfermo, y un Sr. López y un Reichmarck, que aún no se afirmaban con total propiedad.

Cuando entraron al derecho, Tolerancia quiso parar por dentro a Sir Embassy, que era el puntero y no pudo. Y por afuera cuando los otros se paraban mucho, apareció Morada y Oro y se llevó la carrera, con Guillermo Herrera y Juan Suárez, quien ya comenzaba a ser el mago de los Derbys Nacionales.

Vaduz, un lujoso alazán cariblanca hijo de Sepoy y Vayesmere, fue el último ganador de los años setentas que le sirvió para conseguir la Triple Corona, que no se lograba desde seis años antes con Santorín.

Para Ganar, Vaduz tuvo que controlar la atropellada de un corredor Chiquirín, que los escoltó a medio cuerpo, con Escapulario y Trovadora varios cuerpos más atrás. Se trató de una gran generación, con dos líderes buenísimos como fueron Vaduz, Chiquirín, su escolta a lo largo de las tres Coronas, a los cuales se sumó nada menos que Golden From. 

Gonzalo Rojas y Juan Suárez que habían abierto la década, también  la cerraban.

LADY EMBASSY, LA PRIMERA DE LOS 80’S

Lady Embassy había ganado los 2200 previos al Derby y se ganó su pase a la gran carrera, pero no estaba a la altura, en los cálculos previos de Fervor, ganador incuestionable del Ricardo Ortiz de Zevallos, que llegaba como gran favorito, ni de Plumarejo, Cañoncito o Preferential. Pero en el momento de las acciones, la hija de Palao y Cornelia que crió el haras San Martín y que defendió las sedas del Santa Marina, terminó abrumando por 9 cuerpos a Preferential,con la monta de Arnaldo Unsihuay y la preparación de Juan Suárez, quien lograba su noveno y último Derby. 

Don Ramón, al año siguiente, hubo otro potrillo que llegó con el favoritísimo, que se llamó El Avatar, el Fox Island que había ganado en buena forma los 2000 del Ortiz de Zevallos sobre Purser.


Pero en el ínterin Ortiz – Derby, fueron apareciendo algunas figuras, y una de ellas se llamó Don Ramón, hijo de Aerópago y Mentha Frappé, que fue impecablemente conducido por Melanio Rojas y que desnudó, con su parejo final, la merma física de El Avatar y las limitaciones para la distancia de la mayoría de sus rivales, logrando un inobjetable como brillante triunfo. Sherkan y Missile, escoltaron al pupilo del Notre Dame que crió Los Pacaes y le dio el primer Derby a Juan Suárez Villarroel. 

Piggot, en un inolvidable como dramático final, 1982 terminó consagrando a Piggot, otro hijo de Aerópago que crió el Camino Real y que defendió los colores del San Juan.Con Miguel Arteta en su preparación y un inspirado Aníbal Prado en sus controles, el aguerrido alazán que pesaba 567 kilos, apareció como un fantasma en los últimos 300 metros y dio cuenta por un pescuezo de Doña Lily, con Vinicio tercero y el favorito Tattoo, muy presionado en la punta en el cuarto lugar.

Furioso, un alazán hijo de El Führer y Artesana, obtuvo un contundente triunfo en los 2400 del Derby Nacional de 1983, derrotando a Valentín, dejando tercera a  Samsara y con Bólido en el cuarto lugar, completando los bolos a Delta, pareja de preparación del hijo de El Führer.

Furioso le daba su primer Derby al haras San Pablo y a su jinete Paco Mendoza. Miguel Arteta tuvo toda la sapiencia para poder presentar a este ideático y malgeniado caballo, que siguió siendo protagonista a lo largo de su campaña.

Galeno, apareció como el hijo esperado de Santorín que no tenía en la cría los resultados que obtuvo en las pistas. Y lo hizo con una serie de virtudes de su padre, especialmente su enorme disposición de respirar la distancia.

Fue así en los 2000 del Ortiz de Zevallos, llego tarde abriéndose paso entre una maraña de competidores y los arrasó en los últimos 100. En los 2400, contó, lógicamente, con muchas mayores facilidades y cuando llegó su atropellada a los últimos 250, todo terminó. A cuatro cuerpos los escoltó Kid Kachiporra, delante de Artigal, Vacilón y Beníssimo. Pedro Cerón fue su jinete, Luis Melgar su preparador, el haras Barlovento volvía a ser noticia. El castaño llevó los colores del stud Nancy.

Ophyusca, parecía muy difícil que una potranca nacida en el segundo semestre del 82, pudiera estar delante de los potrillos que llevaban seis meses, en el Derby Nacional de 1985, pero la hija de Gran Secreto que defendió los colores del stud Linhanyen, con la preparación de Jorge Salas, que lograba su primera Cinta Azul y la conducción del “Chepenano” Luis Gonzales, se hizo de la punta y logró el milagro.

Ophyusca corrió brillantemente y no pudo ser alcanzada por Negrito, que dejó tercero a Tumán y cuarto a Syros, el ganador de la Polla y del Ortiz, que no pudo subir a plenitud a los 2400 metros.

Mi Colorao, en 1986, un hijo de Río Verde que crió el San Pablo y que lució los colores de Mi Laurita, consiguió en el Derby lo que no había podido ni en la Polla ni en el Ortiz, o sea imponer su recia atropellada. Gran Ilucán lo adelantó ligeramente en la Polla y Radiator en los 2000, pero su jinete Arturo Morales con la ayuda del guapo alazán se sacaron el clavo en la milla y media cuando avanzaron por los palos y le ganaron la salida a Texfina, superándola por medio cuerpo. Luego la yegua sería una campeona.

Clochard, cuando Guaracazo se fisuró y Prince Vaduz, su escolta en el Ortiz de Zevallos, llegó apremiado con problemas para la distancia, dejando en oferta al ganador del Derby de 1987. Y cuando aún Misilero no trascendía, ni King Claridge aparecía, surgió el cariblanca Clochard con la batuta de Alfonso Arias y la dirección de Mario Becerra y dejó atrás a la buena Vallespina y al puntero de la prueba que fue Fouché. Fue un Backeesh y Lacerta que crió el haras Santa Beatriz y que lució las sedas del FFLV.

El Duce, le puso categoría y dramatismo al Derby Nacional de 1988, cuando le quitó la Triple Corona a un corredor y brillante alazán que se llamó Destinado en medio de un final para el recuerdo.

Destinado, un Vaduz del Alydar, apareció como gran estrella en la Polla ganando lejos y en gran registro, y ratificó sus méritos en el Ortiz de Zevallos, pero esa tarde ya fue escoltado a tres cuerpos por El Duce, un Niobrara y Fleetness del San Miguel, que ya daba una idea concreta de lo que podía hacer cuando se llegaran a los 2400. Destinado se aceleró con la presencia de Niniveh en los tramos iniciales, y pese a que en la subida Guillermo Herrera trató de aquietar lo más posible la marcha, se encontró primero con Westbury y después con El Duce y tuvo que comenzar a pelear. Hasta los últimos 200, Destinado arañaba la gloria y la Triple Corona, pero después El Duce fue imponiendo su formidable tenacidad y lo ganó por pescuezo con la monta de Yuri Yaranga y la preparación de Jorge Salas. Westbury fue tercero. 
  

That Police ,Después de la lesión de Póker de Rosas, la generación del 89 recién encontró un líder en los 2000 del Ortiz de Zevallos, cuando Bix Pix, un Tattoo del Aries, ganó largamente con Edwin Talaverano. Pero en esos momentos estaba terminándose de cuajar un negro muy corredor pero aún malgeniado con la gatera, que había nacido en USA y que se llamaba The Police.

Este The Police ganó lejos la perdedores y como se acercaba el Derby, lo anotaron en los 2200 del Castilla y volvió a ganar al galope demostrando que podía ser la gran figura de la generación. El público lo apoyó, y The Police tomó la punta y dio un gran espectáculo ganando lejos con Edwar Herrera y los colores del stud Los Haras. 

Fué poco después que le cambiaron el nombre a That Police.

LA CAMPEONA MARI JULY INICIÓ LOS 90´S

Cinco años después de Ophyusca, apreció otra yegua ganando el Derby Nacional. Fue Mari July, una Daring Sheeme del Gina, que había ganado la Polla y había sido superada luego por Western Dancer en el Ayulo. Pero la castaña fue creciendo con la distancia y con la severidad de entrenamiento que le dio Augusto Soto y se fue convirtiendo en una campeona.

Así, Mari July siguió cómoda la marcha del veloz pero millero River Plate y lo pasó de largo apenas entraron al derecho, controlando a Fahed y a Orizzonte, mientras que Valedero, que llegó doble Coronado, fue apenas un pálido reflejo de sus anteriores. Luego Mari July se ganaría el Gran Premio y el Internacional Jockey Club del Perú, siempre con la monta del “chepenano” Luis Gonzales.

Musicale, un Mr. Dud´s con madre Aerópago del haras Santa María y que había criado La Paloma, estuvo muy cerca del triunfo en el Ortiz de Zevallos, cuando Picotón tuvo un mejor manejo y lo terminó ganando, pero llego convertido en una carta poderosísima con la ayuda de la milla y media del Derby y con el rigor de Christian Aragón. Y así Musicale apretó el acelerador en toda la subida, llegó al frente en los últimos 600 y se aguantó después a pie firme reaccionándole primero a Papi Eñe a 200 de la raya, para controlar dramáticamente a Lúcuma que le llegó a media cabeza.

Stash, ganó la Pollay ganó después dando ventajas en los 2000 del Ortiz de Zevallos y consecuentemente pretendía la Triple Corona, pero para conseguirlo tuvo que demostrar que era un verdadero campeón. Tuvo que soportar una clavadura que le quitó días de entrenamiento, y después la oposición de serios rivales, pero le impuso su clase y ganó otra vez a Cardinale, su escolta en las tres Coronas y sobre Camiunch, la norteamericana del Bouclé que llegó doble coronada a la gran carrera.

Stash, un Stack y Símper criado en el Rancho Fátima, llevó la monta de Adolfo Morales y la preparación de Eduardo Pianezzi. Un mes después, conseguiría la cuádruple Corona en un vibrante Gran Premio Nacional.

Tía Gigi, encontró en el ínterin Ayulo Pardo -  Derby Nacional, su mejor estado, el ideal de su entrenamiento y creció con las anteojeras que le pusieron por primera vez, haciéndose de un clarísimo triunfo sobre Mistic y Chiclayanita en el Derby de 1993. Pedro Cedrón, venido especialmente de Chile, repitió nueve años después su triunfo sobre Galeno, y el recordado Camilo Traverso se ganaba su primer Derby.


La castaña nacida en USA y completada de criar en el Gina, lució los colores del Ángela Silvia.  

Janfranco, Un año más tarde Camilo Traverso presentaba a Janfranco, un grandazo y linajudo hijo de Settlement Day en madre Spectacular Bid que venía de ganar los 2000 del Ortiz de Zevallos y que repitió su triunfo en la Cinta Azul, probando su categoría y siendo impecablemente conducido por Luis Ranilla.

My Bid, saliendo de atrás, lo escoltó de lante de una valiente Marshmellow y cuando se desdibujaban Avignon, el ganador de la Polla, Cattleman y Habsburgo, aun falto para tener preponderancia.

Quickflit, en 1995, todo era muy parejo en los cálculos previos y por ello hubo nada menos que 18 anotados, pero terminaron definiendo aunque en posiciones diferentes los que acapararon los primeros lugares en el Ortiz de Zevallos.

Quickflit, un Stallion y Valetrés del Carl J, que había criado el Chuncho Bravo y que alistó brillantemente Carlos Gastañeta, tuvo la impecable conducción de David Cora y le ganó la salida y la carrera al Dormello del Evone Pato Loco, en los últimos 500 metros, en tanto que una durísima puntera Madre de Dios fue tercera y Espresso cuarto. 

Kamel, en 1996, fue toda una verdadera sorpresa. Hijo de Book The Band y Piura, nacido en el Río Santa, que silenciosamente se había metido al plano estelar de la potrillada y que ya había enfrentado a la caballada mayor,  se daba el lujo de vencer por más de un largo al súper favorito Chinazo, que venía como potrillo estelar de la generación y que llegaba en condición de invicto y doble coronado,  tuvo dificultades de manejo en todo el trayecto de la carrera. Kamel tuvo a un inspiradísimo Manuel Aguilar en sus controles y dejaba tercero a El Bolo, con Sol del Norte en el cuarto lugar y Affiair To Remember quinto.

Fue el primer Derby para su preparador, el recordado Miguel Drago para los colores del stud Temsa.

Capitán Garfio, con José Sierra, marcó otra gran sorpresa en 1997, sobre una generación que carecía de un líder nato, en otra edición numerosa, fueron 18, y de fuerte atropellada sobre el buen San Diego y Keseff tercero, que fue el “ganador moral” de la carrera ya que cargó con todo el peso de la misma. Retama´s Gold y Fervoroso, completaban el marcador.

El norteamericano hijo de Turkoman y Copo, no pudo reeditar su buena actuación y tras dos buenas figuraciones en el Independencia y el Internacional Jockey Club del Perú, despareció escena.

Fue el segundo Derby para los colores del haras Santa María y el primero de su preparador Ernesto Fuchs.

Grozny, llegó como claro favorito a la Cinta Azul de 1998, en la que fue una edición memorable.  El hijo de Privato y Lady Tere, llegaba invicto y doble coronado,  enfrentándose a Madame Equis, la linda negra del Capri, clara lideresa de las potrancas, que tras una espectacular Polla de Potrancas, tuvo problemas orgánicos  en el Cotejo, que la llevaron a una mala actuación, dejando dudas sobre su capacidad corredora. Y en un final histórico, Grozny con la conducción de David Cora y los colores del Temsa, lograban la triple Corona y con ella la gloria, tras excelente juego de pareja con Palestino, derrotando en emotivo final a la hija de Book The Band que aquella tarde se comportó como lo que fue, una verdadera leona y caía con todos los honores. Tercero Palestino que adelantaba a Skinger. Quinto Platanal. Su preparador Fernando Chang, lograba de esta manera, su primer Derby Nacional.

Poco después Grozny perdería la oportunidad de ser el tercer cuádruple coronado en la historia de nuestro turf, al sufrir una seria lesión en el Gran Premio. La yegua continuó siendo una campeona.

Batuka, apareció como una exhalación en el derecho y pasaba de largo, derrotando a Clapton, Túnez, Fabre, St. Cloud y 11 competidores más en el Derby Nacional de 1999 con la monta de Benjamín Padilla. La norteamericana hija de Bates Motel había sido la incuestionable ganadora de la Polla y los 2000 del Cotejo, con los colores del Myrna y  fue en el ínterin Enrique Ayulo – Derby Nacional que pasó a manos de Carlos Gastañeda porque habían adquirido los propietarios del Jones – Falhgren y la anotaron en el Derby Nacional, antes de querer enviarla a USA. Poco después en el Gran Premio, no se pudo adaptar a la pista de césped y tuvo que aceptar la superioridad del St. Bernadette. Poco después, lograba un estupendo triunfo en el Jockey Club del Perú para luego seguir su campaña en USA.

SHARAF, CON TODA SU CAPACIDAD, ABRIÓ LOS 2000

Ausente aún Perseo, ratificó su aplastante triunfo en los 2000 del Ortiz de Zevallos. El hijo de Privato y Fast Queen que naciera en el haras San Pablo, se acomodó aún mejor a los 2400 metros, y ganó con brillantes y lujo, derrotando por más de dos largos a Zamba Canuta, que fue una digna representante de las potrancas en la competencia y Loco San, en medio de una carrera dura y emocionante . Fue el primer Derby para su jinete Renzo Morales y también para su preparador Félix Banda.

Defendió la sedas del RWK que lograba oficialmente su primer Derby, pero fue el continuador de los éxitos de Kamel en 1996 y Grozny en 1998.

Shawshank, fue el importante vencedor y inobjetable vencedor del Derby Nacional de los nacidos en el primer semestre del 2001. El hijo de Prospector´s Cap y la campeona Niniveh, ya había demostrado en el Ortiz de Zevallos, toda su potencialidad y probado fondo. En la milla y media se sintió más cómodo que nunca, nadie lo apuró y en el derecho encontró una pasada franca por el medio y el pupilo que entrenó Carlos Gastañeta terminó desbordando, demostrando toda su potencia para respirar la distancia, derrotando por más de 3 largos a Maeto y dejando a más de 6 a La Tizona, la mejor representante de las potrancas en la competencia, y cuarto lejos Huari que completaba la torre de llegada.  Benjamín Padilla lograba su segundo Derby.

El egresado del haras Alydar, terminaba como el líder indiscutible de la generación.

Big Luck, se adueñaba de los aplausos en base a una merecida victoria en los 2400 metros del Derby – Postín, de los nacidos en el segundo semestre del 2001.

El hijo de Short Selling y Black Face, lograba una victoria con clase y solvencia sobre Campbell, con Lady Fast tercera, que luego lo vencería estrechamente en el Gran Premio. Duque de Anjou y Miósfera, completaban el marcador. Fue excelentemente dirigido por Ramiro Talaverano y presentado en mejor forma por Jorge Salas, ganando como los buenos y dejando a tres de sus rivales fuera de poste.

El haras El Embrujo  y el stud Chévere conseguían por primera vez, una esperada como merecida Cinta Azul.

Kiana, fue la gran vencedora en un Derby que tuvo a El Provinciano como claro favorito, pero los aplausos se los llevó la hija de Spend One Dollar que no hizo sino ratificar su gran triunfo en los 2000 del Enrique Ayulo Pardo y derrotaba sin atenuantes por más de 6 cuerpos a El Provinciano, Fantasma, Cabulera, Patton y se daba el lujo de dejar a seis ejemplares más, fuera de poste.

Fue montada por Edwin Talaverano, que lograba de esta forma, su primer Derby Nacional y uno más para  preparador Félix Banda. Posteriormente la hija de la corredora Marshmellow, fue una excelente ganadora clásica y una yegua trotamundos en la reproducción.

Defendió la sedas del Gloria que lograba oficialmente su primer Derby, pero fue el continuador de los éxitos de Kamel en 1996, Grozny en 1998, y Sharaf en el 2000.

La Sami, se convertía en la sexta yegua en conseguir  la Cinta Azul en el hipódromo de Monterrico. Fue la lujosa vencedora de la Polla de Potrancas y luego cuarta en los 2000 del Enrique Ayulo Pardo de otra campeona de esta generación, hija de Combsway que se llamó Fastway. Pero en los 2400 del Derby Nacional, se tomó su revancha y la derrotaba de manera clara y contundente, con la monta de Carlos Hernández y los colores del stud haras Rancho Fátima.

La hija de Laubali y Samiria, dejaba en el tercer lugar a Comando Íntimo, posterior ganador de un Latinoamericano y con Laud, completando el marcador.  

Llegamos al 2004 y una de las generaciones que más dejó que desear se presentaba en la cancha. Nicolás sería el héroe de aquella batalla librada en la Cinta Azul, en medio de un favoritismo marcado del que fue objeto Sumud. En la misma prueba, el ganador de una carrera en el pasto, una semana antes, Nicolás, se daría el lujo de, con Juan Torres, dar caza sobre el disco al cotizado pupilo de Félix Banda y marcar tremenda sorpresa.

Un más tarde, en el 2005, Fletcher aparecería con toda su capacidad demoledora para imponerse por varios cuerpos en el Derby Nacional. El crédito del Myrna se convertiría en doblecoronado y superaría a Spectacular Form, Lluvia y Farrel en una carrera que dejó último y sin aliento a Koko Loco, uno de los cotizados.

La última gran aparición en las coronas se dio en el 2006. Muller, un argentino hijo de El Compinche y Martina Girl, superaría en final de infarto a Pacasmayo en el Derby Nacional. El del Fair Light tenía en la silla nada menos que a Edgar Prado, pero la calidad del pupilo de El Catorce se antepuso con todo y logró llevarse las tres coronas para los machos en arena. Un logro, sin duda.

"El expreso americano". Así fue bautizado Tomcito, el estadounidense que se llevó el Derby del 2007. El hijo de Street Cry superaría a Fortanyo, Faraquee y Quirón en una impecable labor de Benjamín Cacha Padilla. De esa manera, el crédito del Jet Set se colocaba como el mejor producto de la generación.

El 2008 fue el año en que las mujeres estuvieron de moda y eso lo supo muy bien Lady Shatzi, la pupila del Stud Altamar que pudo alcanzar a Pechito sobre la meta en el Derby de aquel año. La conducida por Iván Quispe vino cerca y ante el apuro del chileno Berríos en la silla del favorito, avanzó en el codo y con toda la potencia de su jockey, nos brindó un super final. Interoceánico fue tercero y completó bolos Faena.

El paso demoledor de Koko Mambo se dio a conocer en el 2009. El negro pupilo del Black Label era imparable y ganaba como quería. De la misma manera se llevó el "Ortiz" y en el Derby dio espectáculo para vencer a un lote de destacados corredores entre los que estaba Bradock, Georgui Lui y compañía.

Llegando a la nueva década, Fahed Jr. y Edwin Talaverano en la silla hicieron vibrar a los miles de asistentes a Monterrico en el Derby del 2010. El del Soribel superaría por poco a una Private Affair que volaba en los últimos metros.


Llegando el 2011, apareció el imperio Doña Licha y el primer guerrero enviado a matar se llamó Fly Lexis Fly. El norteamericano, hijo de Bagde Of Silver, dejó tirados a sus rivales y se anotó el Derby por varios cuerpos y sin oposición. Un verdadero lujo haberlo visto ganar.

En el 2012, la historia se repetiría y Kung Fu Mambo, con otro show, le daba el segundo Derby consecutivo a la caballeriza de Óscar Peña. El argentina superaría a Pepe Trueno, White Spirit y los demás en una aplastante victoria.

En el 2013, Camilín Camilón fue la figura de una generación con ausencias. En el 2014, Liberal fue el mejor y superó a Solo Lolo Nomás en un final disputadísimo y en el 2015, Nieto Mireyo apareció con toda su potencia y pudo alcanzar a un valiente como Mr. Leguía, prácticamente en la misma raya. Huracán Américo apareció como una verdadera exhalación en los últimos 150 metros para adjudicarse el Derby Nacional del 2016 y derrotar a Ukrano; Paso real; Barbón y compañía, marcar así una de las más grandes sorpresas en la historia de la Cinta Azul de nuestro turf. El norteamericano hijo de Drosselmeyer, con apenas una carrera en el cuerpo y sin terminar de haber cumplido los 2 años, pudo salir de perdedores en la magna carrera. Miguel Vilcarima estuvo brillante en su conducción y Arturo Morales lograba su tercer Derby como preparador y los mismos colores, los del Doña Licha. En el 2017 apareció la figura de un potrillo enorme y capaz como Golden Leaf. Y es que este argentino hijo de Stay Thirsty, comenzó a hacer figura estelar desde que desbordó a todos sus oponentes en los 2000 del Ortiz de Zevallos. El preparado por Juan Suárez demostró tener verdaderos pulmones para la distancia, derrotando a un corredor como el Entrerriano que no podía superar su fuerte genio en una carrera en que se perfilaba como ganador. Martín Chuan estuvo brillante en su silla y los colores del Starbucks lograban su primera Cinta Azul.