HOMENAJE A UNA GRAN YEGUA: INDIA


Hace poco nuestro amigo y gran cronista Hanz Dremmler  nos deleitó con la historia de Brava, y sus dotes en la crianza, que la han colocado con entera justicia, como una de las mejores yeguas que han pasado por los criaderos en nuestro país.  Pocas son aquellas que en la reproducción hayan igualado o superado expectativas, entre ellas, India.

Nació en el haras Chillón, en agosto de 1964, e hija del linajudo Datour y FairLight, aquella famosa yegua que derrotó a Parsing y Pamplona en el Baldomero Aspíllaga de 1960. Fue bautizada con el nombre de Chillona.

Llegó a Monterrico en el mismo lote de productos que serían rematados por el haras Chillón en 1966, siendo adquirida por el stud San Leonardo,  atraídos por su estupendo pedigree y su buen físico, 460 kilos.

Fue confiada en la preparación a Sabino Arias, demostrando desde sus primeros correteos que podía tratar de una yegua especial.

SUS PRIMERAS CARRERAS Y LAS CORONAS


Debutó en el clásico Iniciación ganando por 5 cuerpos a Rosapalinda. Luego vinieron dos condicionales que las resolvió con facilidad, para llegar en calidad de invicta favorita a la milla de la Polla de Potrancas, en la que tampoco tuvo problemas para poder ganar por 5 cuerpos a Golosina y marcando 1’38”3/5.

En ese tiempo después de la Polla, se corrían el Ricardo Ortiz de Zevallos y el Cotejo de Potrancas, de tal manera que era factible, para una potranca, participar en ambas carreras dado que estaban espaciadas un lapso de tres semanas, siendo ese el camino que se escogió para continuar su campaña.

En el Ricardo Ortiz de Zevallos, tras un violento planteo, fue la puntera cediendo al final ante la potente atropellada de Tronco Móvil, finalizando en el cuarto lugar, tras Ponte Vecchio y Great Pretender. 

Y tras unas semanas, se corrió el Cotejo de Potrancas, en donde ratificó sus condiciones venciendo por dos cuerpos a Tambourina.

Cuatro semanas más tarde llegaron los siempre exigentes 2400 metros del Derby Nacional y aunque un tanto disminuida por los reiterados esfuerzos, siempre fue de la partida, finalizando la carrera en forma anormal ya que su jinete Adolfo Gonzales, tuvo que pararlaen pleno codo final. Una revisión posterior a la carrera comprobó que una antigua lesión en el suspensor de una mano se había agravado más de la cuenta y fue puesta en obligado descanso.

Nueve meses después, reaparecía sin suerte en el Premio Fiestas Patrias, decidiéndose su retiro a la reproducción. En ese entonces los señores Rospigliosi iniciaban la formación de un nuevo criadero, el recordado haras Los Pacaes y fue allí, donde India comenzaría una nueva etapa en su vida.

El balance final de su actuación en las pistas, ubica a esta India como la mejor potranca de una generación que si bien no fue brillante, con el correr del tiempo tuvo una repercusión muy especial, dado que algunas de sus mejores exponentes se convirtieron también en excelentes yeguas madres. Tal fue el caso de Pásica, FancySue, Nostalgia y Fabela.

SUS HIJOS

En la reproducción destacó de una manera extraordinaria, destacando:

INDIGO (1969, por Chronological), fue ganador de 3 carreras sobre 16 presentaciones y que llevado a los Estados Unidos, cuando tenía 5 años, fue un buen ganador de 4 carreras, efectuando una muy pareja campaña.

INDIRA (1972, por Leviatán), una gran ligera que fue ganadora en sus 5 carreras condicionales, además delPremio Especial Hipódromo de La Plata, en el que venció a Celerity. Fue buena en el haras con sus hijos Indy, Maria José e Islamabad.

ALEMANA (1973, por El Führer), heredó las grandes condiciones de sus padres, imponiéndose en 17 de las 25 carreras que disputó, incluso la Polla de Potrancas y varios clásicos y premios más. Durante el 77 fue prácticamente imbatible superando a otras excelentes yeguas como Demanda, Swagili y Promise, ganando en distancias desde 900 hasta 2400 metros. Fue muy buena reproductora, madre de los ligerísimos Natassian, Excelentísimo y Quasar.

HEGEMONIA (1974, por El Führer), ganadora de 7 carreras, incluso 3 premios y 1 clásico: República de Bolivia; Elías Aguirre, Hipódromo de San Isidro y el Felipe Pardo Y Barreda. Tuvo un comienzo incierto pero conforme se alargaron las distancias adquirió su verdadera dimensión ganando hasta en 2600 metros. Fue claramente inferior a su hermana entera Alemana.

MARCA REAL, (1975, por Clover), ganó 10 de las 27 carreras que disputó, incluso 7 premios. Su campaña como 3 años la mostró como una buena potranca y nada más, pero fue en el primer semestre de 1979, que alcanzó un nivel que la llevó hasta constituirse en la mejor yegua de las pistas en merced a sus triunfos sobre Bocina, Morada Y Oro y Miriada respectivamente. Su distancia preferida fueron los 2000 metros. Fue madre de la buena Royal Image.

NONILANDIA (1976, por El Führer), no tuvo suerte, ya que se le “voltearon” los tendones y nunca pudo correr.

IMPERATIVA (1977, por El Führer), murió a los 2 años , en vísperas de iniciar su entrenamiento en las pistas.

TATTOO, (1979, por Ups), estupendo triple coronado, Polla de Potrillos, Ricardo Ortiz de Zevallos y Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía. Hubiese ganado también el Derby si su jinete hubiera planteado la carrera en una forma un poco más conservadora. Terminó corriendo en los Estados Unidos, para luego ser un destacado padre.

ESTRELI, (1981, El Duende), destacadísimo ejemplar de una estupenda generación, como fue la de 1984. Animó en los inicios a la potrillada de 2 años al ganar en forma Impactante el clásico El Estreno, convirtiéndose posteriormente en un gran velocista, que le facultaron ganarse 2 veces el clásico América, uno de ellos de carácter internacional y el Clásico El Estreno.

TRIPURA (1982, El Duende), que se murió a los 2 años.

INDIANA JONES, (1984, Getaway), debutó de buena manera, para luego ganar sus respectivas condicionales. Luego se constituyó en un caballo muy veloz, con figuraciones en clásicos.

SU PEDIGREE

Hablar de India, es también hablar de una de las líneas más generosas del turf peruano y esta se remonta a una yegua inglesa llamada Fair Mere, que llegó al Perú en 1953. Fue importada privadamente por el haras La Rinconada habiendo ya tenido una cría de nombre Summer Rose, que no llegó a correr. Y aunque se trataba de una no ganadora, era hija de Fair Trial en madre Beresford, y hermana de Happy Heaven, ganadora y segunda en el Coronation Stakes. Fair Trial, ganador del Rous Memorial Stakes fue luego un padrillo campeón en Inglaterra, mientras que Beresford, como buen hijo de Friar Marcus, heredó la capacidad de su padre para producir excelentes yeguas madres.

Fair Mere era una alazana cariblanca, de contextura gruesa y llegó preñada por Pearl Diver, ganador de Derby Epsom de 1947, cruce del que resultó el nacimiento de FairStar (1953), ganadora de 4 de las 6 que corrió, incluso 2 clásicos y a la postre resulta ser abuela de los clásicos Azángaro y Tiberio, del buen Bergantín y bisabuela del crack Clarísimo. Su segunda cría fue un hijo de Saturn, llamado Rinconazo, ganador de 3 carreras que luego fue destinado a la reproducción.

En cruce con Leading Light, resultó en su tercera cría, Fair Light (1955), que junto con otra potranca, Liana fueron vendidas privadamente al stud Antonio Chopitea. Fair Light, una potranca de 430 kilos comenzó destacando en las pruebas de velocidad, pero luego decayó ostensiblemente en su estado, siendo comprada por el haras La Rinconada y, en manos del preparador Roberto Castelli, pudo consagrarse como una gran yegua cuando venció nada menos que a Parsing y Pamplona en aquel Baldomero Aspíllaga de 1960. Después de 4 temporadas fue retirada al haras que la vio nacer, con 14 triunfos a cuestas y tratándose de una hija de Leading Light, un hijo de Hyperion en madre Fairway, se tuvieron muchas esperanzas en lo que podía producir.

La cuarta y última cría de Fair Mere fue FairMay (1957) en cruce con el argentino Humay. Fue ganadora de 2 carreras y una fuera de serie en la reproducción. Por medio de su hija Perfecta es abuela de las clásicas Candy Light, Vanamei  y MariaGrazia y del buen Indómito y por lo tanto 4ta madre del crack Laredo, nada menos.  Y, por medio de su otra hija CollFair, es abuela de la notable Ala Moana, ganadora internacional.

Regresando a Fair Light, en su primer año en el haras produjo a Fair Dame con Dándome en 1962, a la cual se le formó desde potranca una deformación en el anca que le impidió llegar a correr, pero que llevada a la reproducción produjo a las clásicas Pontevedra y Retama y como abuela al gran El Amanecido, Bullanga, Nagib y Motocross, entre otros.

Su segunda cria fue el caballo, Profumo, con Penny Post en 1963, que tampoco llegó a correr, y fue que estando preñada por Datour, decidieron en el haras que lo mejor sería venderla, dada la errática producción que había tenido hasta ese momento.

Y fue el haras Chillón, que la adquirió, naciendo posteriormente India (ex – Chillona) aquel año 1964. Por último, en 1965 Fair Light tuvo a la que a la postre sería su última cría, Fair Band, con Speckled Band, ya que ella murió a finales de ese año.. Lamentablemente Fair Band murió también en 1966, privándonos de la pudo haber sido otra excelente reproductora. 

Datour, el padre de India, un caballo francés nacido en 1952, hijo del gran Tourbillón en madre Jock II, y este en madre Fair Copy, que cumplió destacada campaña en su país de origen, ganando dos carreras a los tres años, llegando además segundo y tercero, en los clásicos Prix Hocquart y Prix Ganay. En la reproducción fue de gran éxito pudiéndosele considerar como el mejor padrillo de la década del 60. Transmitió en algunos casos velocidad y en otras fondo, así tenemos entre los velocistas a Dardanus y Bloody Mary, mediofondistas como Daubigny y fondistas como Daré, Duque y Djalma.

El pedigree de India resulta bastante balanceado dado que su abuelo materno Leading Light, produjo excelentes milleros que podían “trepar” a los 2000 metros y Fair Trial, su segundo abuelo, es considerado “brillante” en las tablas de dosage internacional, queriendo decir que su descendencia tiende hacia las distancias menores, y es Datour el que le proporciona el fondo necesario para llegar a las distancias clásicas.

Fatalmente, ante las sucesivas importaciones de yeguas extranjeras de parte de los criadores y propietarios, la línea de Fair Mere y sus hijas se fue perdiendo hasta casi su extinción. En el país apenas si quedaba una yegua en nuestros criaderos y esta era Agnieszka, en el Gina-Santa Rosa, muerta hace poco, pero que, para felicidad, se supo a tiempo reproducir por medio de sus hijas Birgit, Encantada y Catenay que, de seguro, serán las continuadoras de esta fantástica línea de sangre.

Finalmente añadiremos que India, terminó sus días en el desaparecido haras 4 Palos, falleciendo a los 19 años de edad. En conjunto con Pamplona, Maidenform , Brava y, ahora último, Morena, las mejores yeguas, sin temor a equivocarnos, en la reproducción de nuestro turf.