PERSEO: EL DIAMANTE BLANCO.

Perseo fue un potrillo estelar por antecedentes cuando llegó a la venta del haras El Embrujo, ya que se trataba de un hijo de Swiss Native, este ganador clásico en USA e hijo del consagrado triple coronado americano Affirmed, en madre Fuilla, yegua argentina también ganadora clásica que defendiera las sedas del Estrella Solitaria, descendiente Ringaro y este hijo del célebre tordillo Caro, y quien años antes ya había dado grandes muestras de sus grandes corrientes sanguíneas al producir a la excelente ganadora clásica Fío da Seda. 

Fue adquirido por el tradicional stud Orrantia, el de Pin Pin un hijo de Hunter’s Moon, crack de las pistas en 1943 y su hijo Pin Pon y también el de Licurgo y el del campeón Niquel en los años 50’s, por citar algunos nombres, de propiedad de Alfonso Prado, hijo del fundador y gran turfman Gustavo Prado Heudebert, en sociedad con Ricardo Gómez, quienes se aventuraban en adquirir un caballo después de mucho tiempo,que tuvo en su inicio el nombre de Native Star,colocándole el nombre de Perseo, en recuerdo a uno de los pupilos que tuvo la citada caballeriza en la década de los años cuarenta, en el recordado Hipódromo de San Felipe.

Pero Perseo siguió siendo protagonista cuando puesto en manos del preparador Sabino Arias, cuando comenzó a ser ejercitado, ya que hizo un estupendo trabajo final y fue capaz de pasar 700 metros en 39”.


ANTES QUE SOUL SINGER

Y este Perseo lo reiteró, ya cuando “fue de a verdad”, en medio de su primera salida a la pista, en enero del 2000, cuando confiado a Víctor Bardales se mostró ligero y capaz, arrastrando a sus rivales cuando fue haciendo la punta a 1100 de la meta y al final mantuvo más de tres largos sobre Soul Singer, dando muestra en la forma como corrió que revelaron las diferencias por las cuales se alejó de sus rivales, que fueron 13, de los cuales se dio el lujo de dejar a dos fuera de poste, marcando 1’19” para los 1300 metros.

Y fue por esta razón que en marzo, que fue en calidad de gran favorito a la milla del “Hipódromo de San Felipe”, donde Perseo logró un estupendo triunfo, porque esta vez corriendo de atrás a diferencia de su carrera de debut , pues corrió cuarto en el trayecto de la carrera, y en el derecho cuando fue requerido por Renzo Morales, pudo poco a poco superar a Dexter que fue el puntero de la carrera, y pasar de franco a la meta a 150 del disco con 2 ½ cuerpos de ventaja, en tanto que los restantes lo hicieron visiblemente separados, con el July que al final fue tercero y Broker cuarto, y a partir del pupilo del Unicornio ya hubieron ventajas aplastantes, que mostraron la categoría del tordillo.

Perseo pasaba el examen con alta nota, porque si bien es cierto llegaba a la prueba como gran favorito, tenía la obligación de demostrar que tenía condiciones, mostrando una docilidad admirable. 

LA POLLA DE POTRILLOS Y PROBLEMAS

El hijo de Swiss Native, quedó como uno de los máximos aspirantes, sino el máximo, a los 1600 metros de la “Polla de Potrillos” (G.I).

Aquella tarde de mayo lo demostró, cuando dejó atrás a sus rivales corriendo con una pasmosa facilidad y velocidad prácticamente desde que se dio la partida.

De ahí todo lo que hizo fue fácil, fue cuarto y tercero y más adelante segundo en los tramos iníciales, después que la punta fue para Vitalicio, y en los 1200, Perseo se colocó segundo sin ser apurado por su jinete Adolfo Morales,  y a partir de esos momentos la Polla de Potrillos se redujo a su espectacular demostración ya que al llegar a los últimos 700, fue igualando la línea del agotado puntero, que al final llegó a 25 cuerpos, pasando por un momento de angustia, cuando ingresaba al derecho abierto, por mas esfuerzo de su jinete, entonces cuando llegaron a esos últimos 450, el hijo de Swiss Native corría por la mitad de la pista sin ninguna exigencia de su jinete, pero esa angustia se convirtió en aplausos,  ya que lejos de mermarlo, siguió corriendo como si nada hubiese pasado y liquido las pretensiones de sus rivales que fueron incapaces de seguir a la máquina blanca que tenían adelante. 

Fue solamente Bonavena, el que realizó un gran avance, que le permitió llegar a 4 ½ del todo, dejando tercero alejado a El Faite, Candamo y quinto Sharaf.
Perseo mantenía el invicto, dándose el lujo de otorgar ventajas en el codo y ganaba dejando una inmejorable impresión.

Tras su notable actuación en la primera corona, llegaron las noticias de sus problemas en el casco de una mano, razón por la cual el pupilo de Sabino Arias, se abría en demasía en los tramos finales, y con ello, la imposibilidad de estar presente en los 2000 del Ricardo Ortiz de Zevallos y en los 2400 metros del Derby Nacional que vio ganar en ambas oportunidades, a un Privato destellante como lo fue Sharaf, pero también la recuperación que se esperaba y la solución de su problema, a tal punto que pudo realizar sus galopes y luego sus aprontes, en casi dos meses de tratamiento. 

Perseo visitó y galopó muy bien en el césped y fue ejercitado normalmente por Sabino Arias con resultados del nivel del tordillo, o sea muy buenos aprontes cuando se trató de apurarlo y con un excelente ejercicio final, que lo colocaba como figura estelar de la condicional, que sobre 1900 en el césped, se correría a comienzos de agosto con el fin de que pueda llegar en condiciones para la cuarta corona, el Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía que prácticamente estaba a la vuelta de la esquina.

RETORNO ESPECTACULAR

Pero Perseo, a pesar de dar las ventajas en lo que significaba una dura reaparición, dio otra gran exhibición y pasaba con alta nota en su primera incursión en el césped.

 Perseo se ubicó en el segundo lugar, cuando Luis “el chepenano” Gonzales, quien llegaba por primera vez a los controles del hijo de Swiss Native, lo fue aquietando, tratando de quedar libre.

Poco después la idea de Gonzales prosperó, cuando Perseo obedeció y se quedó tranquilo tras Soul Singer, y al llegar a los últimos 1100 decidió dejarlo correr y en esos momentos comenzó la exhibición del pupilo del Orrantia que pasó casi de inmediato a sus rivales y quedo dueño de la punta.

En el codo, Allegro Maestro y Soul Singer seguían al puntero ya muy apurados y los de atrás iban ya sin posibilidades mayores y cuando ingresaron al derecho, Perseo siguió braceando sin acusar mermas de ninguna especie, llegando entre aplausos a la sentencia.

Perseo salvaba con un generoso despliegue, todas las incógnitas que se tejían antes de la carrera, con respecto a la pista, nueva para él y a un entrenamiento que no había tenido muchos días para que pudiera considerarse como ideal. 

EL GRAN PREMIO NACIONAL AUGUSTO B. LEGUÍA

Y una dura prueba de fuego para el pupilo del Orrantia, serían los 2800 metros de la cuarta corona, el Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía. Y con él su enfrentamiento con el ganador del Ortiz y el Derby Nacional como lo era Sharaf. Y con ellos, el Trinchero y dos verdaderas especialistas en la pista como Zamba Canuta, ganadora del  clásico “Maidenform” y de Pigricia, que obtuvo una gran victoria en el “Postín”.

Una carrera muy difícil para todos ellos y la idea previa de quien podría ser el puntero de la carrera. Esto se despejó, cuando se dio la partida y el tordillo hijo de Swiss Native fue el que salió a puntear la carrera, porque Luis Gonzales le movió los brazos y tomo decididamente la iniciativa. Perseo al salir al fuerte,  le sacaba hasta 4 cuerpos a Sharaf, pero cuando Gonzales e dio cuenta que había logrado lo que quería, lo comenzó a aquietar, logrando que se amansara y se dejara pasar por Sharaf que fue el puntero cuando ingresaron a la recta final por primera vez.

Sharaf, cuando Perseo se amansó, no apuró su marcha, sino que simplemente lo pasó en medio de un ritmo que a partir de ese momento se hizo absolutamente conservador, a tal punto que cuando pasaron por la meta por primera vez, el reloj marcaba 1’16” para los primeros 1200 y continuó así hasta los 1400 metros .

Pero fue allí, que Gonzales decidió apurar a Perseo y el tordillo salió como si recién hubiese partido y dominó en dos saltos a Sharaf y le sacaba 3 cuerpos. Entonces Perseo era otra vez, dueño de la punta, comenzó a esperar a Sharaf y el hijo de Privato se le fue acercando, y cuando Zamba Canuta ya estaba muy cerca.

Los primeros 2000 se pasaron en 2’08”1/5 y a partir de ese momento, todo se aligeró. Cargó Sharaf, pero antes Luis Gonzales apuraba a Perseo. La carga de Sharaf y de Zamba Canuta que se integró a ellos, fue inmediata y dio una primera impresión que iban a dominar al tordo, pero el del Orrantia guapeó cuando recién recibió el estímulo de su jinete y así llegó a la meta con medio cuerpo de luz a su favor, teniendo también muy cerca a la yegua.

Perseo probaba que era un grande porque fue capaz de guapear cuando ya las fuerzas lo estaban abandonando y fue capaz de obedecer a lo que le pidió su jinete, teniendo también una enorme capacidad de aceleración.

JOCKEY CLUB DEL PERÚ Y PROBLEMAS

Tras su gran triunfo, como era de esperarse, habría nueva revancha. Ya era Octubre, y un nuevo enfrentamiento con Sharaf y la plana “mayor” de Monterrico, en los 2400 metros sobre la arena del “Jockey Club del Perú”. Y con ellos los mayores Black Coffey, Fabre, Sucre, Clapton y Albret.

Pero no fue una buena carrera para Perseo, porque Luis Gonzáles, su jinete, se desestribó, apenas se dio la partida, lo que produjo que el hijo de Swiss Native, llegara fuera de poste, mientras que Sharaf, nuevamente retomaba el cetro de las pistas. Y en noviembre solo pudo llegar en el cuarto lugar tras Clapton, Sky Marshal y Mufasa, en 2400 sobre el pasto del “Presidente de la República”, carrera en la cual, Perseo  en los últimos 600, se vino nuevamente hacia fuera, no siendo capaz de avanzar en los metros finales.

2001, REGULAR CAMPAÑA

Y llegó el descanso en el momento justo, y que el tordo estaba dando muestras el rigor de una campaña, que apreciada a primera vista, no daba la impresión del inmenso rigor que realmente en efecto tuvo. Y  estuvo  en condiciones de reaparecer en marzo del 2001, en los 1700 metros del “Manuel Checa”, y no fue una fácil reaparición, porque Spicy Red, un especialista en la distancia,  lo terminó ganando por medio cuerpo, después de luchar valientemente a lo largo de todo el derecho.  

En abril, caía por cuatro largos ante Black Coffey en los 2100 del “Ernesto Ayulo Pardo”, carrera en la cual Perseo no peso en la carrera como debió hacerlo, ante un error creemos, de su jinete Renzo Morales, quien no jugó como debió hacerlo desde los últimos 1000, en una carrera que debió tener la necesaria presión que la categoría de los caballos y el clásico requerían.  Llegó una nueva para en la cual fue tratado de algunos problemas orgánicos , y en agosto, Perseo volvía a ser derrotado por Frecuencia en los 2000 metros del “Mariano Ignacio Prado”, y un mes después, caía derrotado por Bonavena en la milla del “Juan Maggot Rosello". Y en diciembre pudo obtener un triunfo sobre Tsunami,  en los 1500 metros sobre el césped del clásico “Policía Nacional del Perú” , donde le costó mantener el paso, con Víctor Fernández que venía acompañando al pupilo del Orrantia en sus últimos compromisos.

NUEVA RECUPERACIÓN Y LESIÓN

Luego de su buena victoria, Perseo salió en enero ya del 2002, a enfrentar a los mejores especialistas del césped en los 2000 metros del “Cuidad de Lima” sobre el césped, que tuvo un trámite lento, y esto terminó por favorecer al pupilo de Sabino Arias, y fue en las instancias finales que se pudo apreciar a un Perseo que estaba regresando a su mejor condición, ya que vino medio “abrazado” a las tablas y no solo resistió el embate de Sheba, sino, que pudo separarse en los metros finales ante la exigencia de Víctor Fernández.

Esta recuperación, la ratificó un mes más tarde, cuando salió a enfrentar a Sky Marshal, Berlioz y Devil Say en los 2400 metros del clásico “Aniversario de la Fundación del Jockey Club del Perú” nuevamente en el pasto, y ante un desarrollo que le vino a bien, brindó espectáculo, cuando tomó la punta y se vino hasta la meta, marcando un estupendo tiempo para la distancia 2’27”4/5, dejando a más de 12 cuerpos a Beliotz, mientras que Devil Say Yes y Sky Marshal llegaban fuera de poste. 

Y cuando todo parecía que el crack estaba llegando a su mejor momento, llegaron esos fatídicos 2300 metros del clásico “La Copa”, en la cual llegó como gran favorito, y venía más cómodo que nunca, cuando ingresando al derecho, Víctor Fernández cambió la postura en la silla del hijo de Swiss Native, y pudo ser evidente que el corredor tordillo se había lesionado. A pesar de ello, se dio maña para llegar en el tercer lugar, tras Tibetano y Fantasía. El tordo regresó desmontado y dejando una pata. 

Posteriormente tras las placas correspondientes, el hijo de Fuilla había sufrido una lesión al menudillo, que lo alejó para siempre de las pistas.

CONSIDERACIONES

¿Qué fue Perseo? A primera impresión, un estupendo corredor, que tuvo mucha docilidad, manejo y entrega, pero que lamentablemente su lesión a uno de sus cascos, lo mermó más de la cuenta. Es así que a pesar de ello, brindó espectáculo a quienes tuvimos la oportunidad de apreciarlo en las pistas. Capaz, queda la desilusión, cuando todo parecía que volvía a ser ese caballo desbordante del San Felipe o de la Polla, una nueva lesión lo apartaba de las pistas, quedando en el tintero, nuevas hazañas por escribir de este crack, que tuvo un “imán” con los aficionados a quienes nunca defraudó en base de su valía, empuje y corazón en cada una de las competencias en que él participó.