GROZNY: CAMPEÓN DE GRAN CORAZÓN

Cuando Grozny apareció en los remates del haras Monterrico en el verano del 97, nadie podría presagiar que se trataría de uno de los grandes caballos que pudieron pasar por la arena del hipódromo de Monterrico. 

Y este Grozny, un lindo tordillo de 500 kilos,  hijo de Privato, en Lady Tere, por Niobrara como abuelo materno, algo que le serviría mucho en su campaña y caballo con antecedentes lujosos donde esta nada menos que la famosa Fallow, una de las columnas del turf argentino y sudamericano, fue lo que animó a Fahed Mitre, a adquirirlo. Y esto se dió, Grozny no fue precio alto y fue adquirido en “paquete” en conjunto con Noah, un hijo de El Duce, por la suma de $20 000 por ambos caballos para defender los colores del stud Temsa.

Justamente Niobrara, que le dio el color de tordillo y la mansedumbre de caballo viejo que demostró cuando definía una carrera, apenas en 100 o 50 metros, cuando realizaba el respectivo cambio de manos. 

Caballo de fuertísimo genio, pero poseedor de un gran corazón y un privilegiado pulmón para respirar las distancias de aliento, que lo llevaron muchas veces a ingeniárselas ante cualquier tipo de adversidad que se le fuera presentando en su campaña, ya que uno de los grandes problemas físicos de este tordillo,  eran sus fuertes dolamas en sus cañas, lo cual lo hacían terminar muy adolorido tras una competencia o apronte en las que participaba.  

Y este Grozny, impresionaba a más de uno en sus aprontes, porque no le gustaba controlarse corriendo con mucho vértigo, a tal punto que no trabajaba con jinetes, sino, con su experimentado amansador y ex jinete Marco Sánchez.

Cuentan las anécdotas del terrible genio del nieto de Niobrara, cuando un día se escapó de su pesebrera por la noche armando un escándalo, sin que pueda ser controlado, pero los que lo conocían, sabían que el tordo se derretía por las zanahorias, siendo estas, las “armas letales” para cambiar su estado de ánimo.

AUSPICIOSO DEBUT


Puesto en manos del preparador Fernando Chang, en conjunto con su entonces  asistente y capataz, Félix Banda, Grozny debutaba la tarde de un sábado 27 de setiembre de 1997, cuando aún tenía 2 años. Montado por Edwin Talaverano, salió a enfrentar a un lote muy duro de competidores en los 1300 metros del Premio Especial Salomón Manzur Mattar , en la cual habían potrillos y potrancas, como Beatrice Russo, que iban a ser muy difíciles de doblegar.

Pues bien, Grozny tuvo la capacidad para colocarse desde los tramos iniciales y lo que fue mejor para inclinar la balanza a su favor, pese que dio visibles ventajas en todo el codo final, que fue cuando Beatrice Russo, se le fue escapando.

En efecto al llegar a los últimos 800 metros, Beatrice Russo, quedó dueña del comando, en tanto que Grozny comenzó a tener dificultades en el codo y si bien mantenía su tercer puesto, lo hacía a costa de pelear con su jinete y de perder obviamente fuerzas y además terreno.

Fue por ello que cuando ingresaron a la recta final, y Beatrice Russo reafirmaba sus posiciones en la punta, parecía que el Privato tenía que resignarse con el tercer o segundo lugar, pero la sorpresa llegó a 120 de la meta que fue cuando el tordillo siguió parejo, cambió de manos, y volvió a la carga con esa clase de los buenos y pudo así terminar prevaleciendo sobre la hija de Lost Code.

CURACIÓN Y LAS CORONAS

Luego vino la para obligada, puesto que tuvo que ser curado de las cañeras. Desde allí fue pacientemente entrenado por Fernando Chang  y la reaparición del tordillo se produjo cuatro meses después y nada menos que en los 1500 metros del “Manuel Químper”. Esa tarde ya con la monta de David Cora, Grozny, con sus imponentes 500 kilos, no sólo logró mantener su invicto, sino que demostró que estaba para estrella, porque le tocó superar el cajón 1 y también corriendo con contratiempos, metido y obligado en una durísima carrera,  derrotando a Trovador por 1 cuerpo ¾  y marcando 1’32”2/5 para la distancia. Grozny ya estaba diciendo que era bueno y que podía estar para cosas grandes.

Su siguiente presentación fue en la milla de la “Polla de Potrillos” (G.I) del 26 de abril, y fue claro favorito, basado en una serie de factores como ratificar lo bueno que había mostrado en el “Manuel Químper”. 

Y Grozny respondió a la plenitud, porque su éxito se hizo indiscutible,  porque además no se benefició de nada y porque fue capaz, tuvo la suficiente velocidad para seguir sin mayores angustias una subida que faltando 1000 traía a la mitad del lote totalmente apurado con el valiente Trovador como firme puntero y que ya llegaba algo angustiado por la persecución que tuvo con El Estratega. A esas alturas Grozny, era quinto, brillantemente ubicado, y un poco más atrás Banakán, sumamente apurado, y con el Book The Band, los dos norteamericanos del Vical como Concretero y Tunelero, así como Lírico y más atrás Gran Retratista.

Poco después Grozny comenzó a ser apurado por David Cora y su reacción fue casi inmediata. El tordillo salió fuerte y prácticamente en dos saltos se fue encima del grupo que encabezaba la marcha, a tal punto que cuando ingresaron a la recta final ya estaba prácticamente al lado de Trovador, para rematar con el pulmón que le dio su abuelo Niobrara, volviendo a superar a Trovador, pero esta vez, por 3 cuerpos ¾ .

Grozny no parecía ser de ninguna manera el especial millero que se lucía en una distancia ideal para su modalidad, pero que no se sabía cómo iba reaccionar en las dos vueltas, sino todo lo contrario. Tenía paso de caballo llegador y mansedumbre para no hacerse problemas cuando lo obligaran a correr fuerte de salida.

Y esto quedo plenamente demostrado en mayo, cuando salió a enfrentar a un lote de diez participantes en los 2000 metros del “Ricardo Ortiz de Zevallos”(G.I), porque Grozny fue un caballo de toda la carrera, probando ser un animal capaz de correr en cualquier posición. Fue colocado magistralmente cuarto por David Cora,  en el trayecto de la carrera y a la vanguardia de los que hacían adelante Trovador con Lustro, y con Palestino, como compañero del tordillo. Esto hasta los 1200 finales donde los jinetes de Pentecostés y de Lestat fueron apurando a sus conducidos y los llevaron a las posiciones de Grozny, con la intención de pasarlo.

En un primer momento, Cora dejó correr al tordillo y Grozny se ponía al costado de Palestino y amenazó con apurar su atropellada y pasar francamente a seguir a los punteros, pero fue allí donde salieron dos aspectos muy importantes que fueron los que definieron este clásico, y ambos estuvieron referidos a la tranquilidad del caballo y su jinete, ya que Cora pensó que era muy temprano aún para definir y esperó hasta el derecho para sacarlo por fuera para llamarlo a correr.

Fue casi inmediata la forma como Grozny apareció con su pelaje blanco para convertirse en máximo protagonista, cuando el público que se había quedado en suspenso segundos antes, lo apreciaron avanzar y lo comenzó a gritar.

Grozny como en la Polla, estuvo en dos saltos al lado de Trovador, el tordillo llegó por fuera y buscaba la baranda y Trovador lejos de aflojar, luchó y no fue un manso vencido, sino un guerrero que también aspiraba a la gloria. Llego en ese momento la gran maniobra de David Cora, cuando se dio cuenta que podía estorbar y trató por todos los medios que eso no sucediera.

Hubo unos dramáticos instantes en los cuales Grozny amenazó con chocar a su valiente rival pero poco después, cuando ya enmendado por su jinete fue imponiendo su categoría y se adueñó de la gloria en los últimos 100, para derrotar nuevamente a Trovador, por 2 cuerpos ¾ .

DERBY NACIONAL PARA EL RECUERDO

Después de su exhibición en el Ortiz, Grozny fue como claro favorito para la disputa de los 2400 metros del Derby Nacional, que formaba una poderosa  pareja con su compañero Palestino que venía de quedar tercero en el “Ortiz”. Pero para seguirse manteniendo invicto, tendría que sacar toda su calidad a cuestas, ya que enfrentaría a una potranca que era noticia como Madame Equis, que luego de ganar incuestionablemente la Polla de Potrancas, tuvo una mala carrera en el Enrique Ayulo Pardo, en la cual cayera vencida por Skinger, la Stack del Rancho Fátima que también se hacía presente en la Cinta Azul. Y junto con ellos animales que habían siod protagonistas en las coronas de sus respectivos sexos como; Lustro; Gran Retratista; Sandra; Pentecostés y Mango, este último un hijo de Dormello que se integraba al grupo.

En un sensacional Derby Nacional que estuvo plagado de calidad, cuando en medio de una carrera impecablemente corrida, Grozny y Madame Equis lo derrocharon a raudales y consiguieron el regreso victorioso y además consagratorio, a tal punto que para pedir los méritos de ambos, lo más cabal y justo hubiese sido que llegaran empatados, como Imperio y Daiquirí hace 68 años. 

La carrera tuvo que ser, como tenía que ser. Con Lustro buscando y obteniendo la punta y con una Madame Equis de sus grandes tardes y no las castaña pesada de la segunda corona, que le pisaba los talones, pero que inteligentemente corrida por Edwin Talaverano, no se metía en una lucha suicida, sino que se quedaba segunda como tenía que ser.

Al comienzo Grozny quedó por momentos tercero, pero surgió su compañero Palestino y David Cora lo aquietó y lo ubicó en el cuarto o quinto lugar. Poco después y cuando cruzaron frente a la meta, se notaban claramente no sólo las posiciones, sino, las decisiones de los jinetes. Edwin Talaverano ya sabía que Madame Equis estaba para ser estrella y esperaba la subida, y Christian Aragón ponía en “movimiento” a Palestino para ubicarlo tercero a prudente distancia para intervenir en el momento que sea necesario.

La ocasión llegó poco después. El paso de la yegua, potente y demoledor, hizo que Lustro se rindiera antes de los 1000 y obviamente quedó al frente. Fue allí que empezó a definirse la gran carrera. Aragón lanzó a Palestino y el hijo de Stash mostró que podía seguir y se fue a apremiar a la yegua. Alfredo Clemente que se había colocado cuarta y quinta, impecablemente a Skinger, apuró a su alazana, no encontrando respuesta y cuando eso sucedía, David Cora le movió los brazos a Grozny y el tordillo se colocó con enorme facilidad en el tercer lugar.

Al llegar a los últimos 900, pareció que el Derby 1998 estaba decidido, porque se pensó capaz equivocados, que Madame Equis ya “venía jugada” y que no iba a poder soportar la atropellada del tordillo, pero eso no sucedió. Tras un momento de cierta duda, cuando Talaverano se dio cuenta que Palestino ya no era “nada”, tomó la decisión de escapar y así lo hizo.

Para algunos esa decisión pudo ser apurada, pero para otros no. Esto sorprendió a Cora, que ya desde los 900 pensaba que era cuestión de esperar el derecho, y se encontró con la puntera que se le escapaba y que lo aparentemente fácil se convertía en un drama.

Entonces a partir de ese momento asistimos a la ganas de Grozny de darle caza a la yegua, y a la extraordinaria categoría de la castaña que no cedía, a tal punto que a 150 de la meta, muchos pensaron que Madame Equis estaba a punto de alcanzar el milagro. Y fue justamente porque la yegua se le escapó a un caballo parejo que de pronto se vio sorprendido.

Estos interminables 400 metros finales fueron “eternos” y sensacionales porque eran dos grandes caballos que no querían perder ante un público que los gritaban por los cuatros costados del hipódromo. Y como El Duce en 1988, Río Pallanga en el Ortiz de 1955 cuando no podía dominar a Polly, Grozny de puro porfiado pero con un corazón más grande que el hipódromo,  conseguía el Derby, la triple corona, el invicto y la consagración. Tercero remataba Palestino pero a 19 ½ cuerpos, luego Skinger a 26 ½ y el resto fuera de poste, lo que determinó la enorme diferencia que hubo y que estuvimos frente a un evento que lo convirtió de primera calidad y un final que se recordará por mucho tiempo.



CUARTA CORONA Y LESIÓN

Luego de su estupenda exhibición, Grozny estaba obligado a intentar la hazaña de conseguir la cuarta corona, en los 2600 metros del Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía en el pasto. Su entrenamiento previo, tuvo una serie de problemas por sus dolomas, en las que solo pudo trotar una vez y a los 7 días galopó muy despacio, y no pudo volver a hacerlo porque ese ingreso a la pista de césped, lo complicó. Pero esto, no había sido lo perfecto que su preparador hubiese querido. Primero porque tras el durísimo esfuerzo que tuvo que hacer para ganarle a Madame Equis en el Derby Nacional, tuvo que descansar más días de los normales y entonces su entrenamiento para esta carrera, se había acortado en cuanto a días, y después, porque su segundo ingreso a la pista de césped también trajo consigo una para de algunos días más de los normales, y entonces, de cuatro aprontes que había pensado su entrenador Fernando Chang, se tuvo que quedar en tres, simplemente porque el tordillo no tenía más días.

Y Grozny tenía que hacerles frente a verdaderos especialistas de la pista como lo eran Tunelero, Matute, Performer, Rufino y caballos que se incorporaban al césped como Splitfire y la ya conocida Sandra.

Y tras lo mencionado, Gozny corrió totalmente al revés de cómo debió hacerlo. El tenía que salir de menor a mayor, marchando cuarto o quinto, y jugarse a su calidad en los últimos 1000. Cora esta vez no estuvo  acertado y se vio impotente para controlar las ganas del tordillo. Grozny cruzaba el disco en el penúltimo lugar, fuera de poste, visiblemente sentido, ya que había sufrido una seria lesión al tendón de su mano derecha.

VIAJE A AREQUIPA Y RECUPERACIÓN

Este tipo de lesiones al tendón, son por lo general muy difícil de ser recuperadas,  más aún si se trataba de un caballo grande que necesitaba realizar ejercicios serios para estar en forma. Además que esta lesión,  le implicaría un largo proceso de curación y recuperación, lo que hacía que las posibilidades que pudiera volver, sean remotas.

Fue poco después cuando llegaron las opciones de su curación y el alto comando de su stud, con Fahed Mitre a la cabeza, optó por la más larga pero quizás la más efectiva y así se echo andar todo un proceso que tenía que pasar por una temporada en Arequipa, porque allá se complementaban este tipo de curaciones.

Y así viajo al antiguo hipódromo de Porongoche (Arequipa) , puesto a cuidado del experimentado preparador characato Hernán Delgado y volvió después de meses a Monterrico a iniciar una etapa en la cual se iba a probar que todo lo que se había hecho, había valido la pena. Félix Banda, ya convertido en preparador, tuvo mucho que ver en esta milagrosa recuperación, pero para esto había que correr.

No se crea que todo marchó color de rosa, porque el comienzo del entrenamiento, ya en lo que respecta en los aprontes, no fue lo bueno que podía esperarse. El caballo iba a trabajar de recta pero lo terminó haciendo con codo y pararon tres semanas para que volviera a retomar el camino de sus ejercicios y así lenta pero seguramente, el tordillo fue quemando etapas hasta que llegó una mañana en la cual paso 1000 metros en 1’00”3/5 y otra en la cual pasó 1300 en 1’19”1/5, con los cuales ya el alto comando de su stud, comenzó a poner la fecha para la vuelta y el Perinox, era un clásico ideal para ello.

Llegó poco después un ejercicio de 1500 el que terminó convenciendo a su preparador Félix Banda y su propietario, para la inscripción final y ya en esos momentos lo que faltaba era lo que siempre falta, o sea la puesta a punta, la visita al partidor eléctrico, en medio de un apronte que abrió algunas dudas pero que también en virtud de completar el training y de propiciar una que otra corrección que llegó en buen momento, y así Grozny estuvo en la partida de los 1500 metros del clásico “Perinox”, en febrero del año 2000, luego de año y medio de ausencia. 

EL PERINOX Y GRAVE LESIÓN

Y con los nuevos colores del RWK, desde los primeros saltos se vio a un Grozny ligero y con ganas, que incluso asomó en la punta y que luego fue sosegado por Renzo Morales, su jinete, para quedar tercero y cuando por los palos fue avanzando L’Gran Robespierre. Con ese estupendo comienzo, Grozny comenzó a labrar su triunfo, ya que pudo seguir con enorme facilidad y ser espectador de la impotencia de Belmoldo ya sin dar esperanza para el final y de buen paso de un caballo totalmente recuperado. Ya en el codo final, Grozny fue figura y su jinete solo se preocupó en encontrar un claro entre L´Gran Robespierre y Belmoldo. Y a partir de ese momento todo le fue perteneciendo al crack, que se fue de frente hacia las posiciones del stack del Porte Bonheur y que ya desde los 250 finales, exhibió su figura al frente del grupo y pese a que L’ Gran Robespierre no se entregó, pero hubo finalmente dos cuerpos de diferencia entre ellos. 

Fue el comienzo esperanzador para el crack, pues no se vio a un caballo “roto”, que ganó solo por imperio de su clase, sino un tordillo con ganas, con velocidad y con un final que si bien fue ganador, no tuvo la holgura que en otros momentos hubiese tenido.

Y su recuperación siguió. Llegó la invitación de los pares chilenos, para el Gran Premio Internacional Hipódromo de Chile del 6 de mayo y la posibilidad de que Grozny pueda estar presente era grande. Pero para ello,  tenía que demostrar que la lesión que lo aquejaba había quedado atrás. Y los 2100 metros del Ernesto Ayulo Pardo, serviría para apreciar a los candidatos que pretendían viajar al país Mapocho y de paso, un serio examen para el hijo de Privato.

Y Grozny salió anotado en compañía de Fabre, Sucre, Aniquilador y Talbot. Estando Aniquilador y Sucre, el hijo de Stack  que cuando había corrido en punta en el clásico Misilero de finales de 1999, había realizado la mejor carrera de su campaña. Esto los colocaba como probables punteros de la carrera que iba a tener severidad especialmente en la subida cuándo llegaría la presión de Fabre que ya había dado muestras de ir bien a la distancia y el mismo Grozny. Entonces, sería para el sobrino de El Duce, el examen ideal para clasificarlo a la afamada carrera.

Grozny montado por Renzo Morales, salía muy ligero detrás de Sucre y pese a que su jinete le puso tranquilidad, se puso al costado del hijo de Stack y apenas pasaron la meta por primera vez, lo pasó sin remedio, y se fue a correr adelante. 

Grozny estaba pasando los primeros 500 metros en 30” y llegó en algo más de 48” para los 600 iniciales, en tanto que Sucre y Fabre lo seguían. Lo que vino después no ofreció mayores cambios entre los seguidores del tordillo que apenas sentían que se le acercaban, volvía a embalar y llegó a marcar 1’33” para los 1500 metros.

Fabre pasaba al segundo lugar y se constituía en gran rival de Grozny, y luego se pudo apreciar el estupendo final, en el cual el lindo tordillo mantuvo parejamente sus posiciones y Fabre luchó pero no pudo, derrotándolo por más de 2 cuerpos. Tercero Sucre delante de Talbot y último Aniquilador.

Grozny había tenido un estupendo desempeño en la que era una gran prueba de suficiencia porque el tordillo subió a correr a L’Gran Robespiere y Trueno en el Perinox a enfrentar a Fabre que era un caballo clásico de la temporada. El pupilo de Félix Banda se fue a encontrar con su verdad y ella dijo que estaba para seguir pretendiendo logros.

Y cuando todo marchaba a la perfección, Grozny se lesiona del sesamoideo de la mano derecha,  en el que significaría su apronte final antes de ser embarcado para Santiago de Chile, poniendo fin a su estupenda campaña.

HISTORIA DE AMOR

Así como Grozny  fue un apasionado en las pistas donde lo dejó todo, también lo fue para el amor. Una de las anécdotas que nos deparó este campeón, fue su temprana desaparición a raíz del amor de una yegua. Cuentan sus allegados,  que su vecina de pesebrera fue la yegua Fadwa, a la cual el crack no le perdía la vista y estaba atento a cualquier detalle que a ella le pudiera estar pasando. A tal punto que Grozny de fuerte temperamento, no podía  galopar y caminar  si es que no se encontraba en compañía de ella. Un día la hija de Diazo, partió al haras Río Santa para iniciarse como madre, pero el tordillo al ver su penosa partida, comenzó a ponerse muy nervioso dentro de su pesebrera, golpeándose seriamente la cabeza que le produjo un desmayo. Renzo Traverso, veterinario de gar data, le realizó las pruebas respectivas,  las cuales arrojaron la formación de un coágulo de sangre en la cabeza. A consecuencia de esto, el campeón sostuvo ataques de epilepsia constantes, en las que tuvo que luchar contra la muerte. Lamentablemente 15 días más tarde, un paro cardiaco acabó con la vida de este estupendo corredor, sin que pueda iniciarse en la reproducción. Lo anecdótico, pasó 15 días más tarde, cuando la yegua Fadwa de quien el crack estuvo perdidamente enamorado, fallecía en el haras. Toda una anécdota  que aunque parezca increíble,  sucedió en la vida real.

¿QUÉ FUE GROZNY?

Un verdadero campeón. Uno de esos caballo que nacieron para las carreras, al cual no le gustaba darse por derrotado, a pesar de sus fuertes dolamas  en las cuales acababa las competencias, totalmente adolorido, y en las que muchas veces tuvo que apelar a su gran corazón y calidad para ganarlas. Y así este estupendo tordillo, fue  un triple coronado de lujo, en las que nos regaló un Derby Nacional para la historia y con la capacidad de los verdaderos campeones, tras recuperarse de de una seria lesión como la que tuvo, en la que sus ganas y su capacidad pudieron más. Un protagonista de primera en la historia de nuestro turf.