COLESTEROL, UN GRAN VALIENTE

Colesterol, un hijo de Berry´s Noble y Gruba, que nació en las praderas del haras Camino Real y que reservó Fernando Fort,  su criador, para correr por sus sedas,  las del Donanfer. Colesterol perteneció a la generación que tuvo tres años en 1991, o sea a la que encabezó Musicale, con el acompañamiento de Lúcuma, Show Wing, José Cipriano y Little Bear y también los norteamericanos Papi Eñe y Picotón. Ese año también fue el de Spend One Dollar que apenas le ganó por 20 cuerpos a Fulton Street en el “Guillermo Noriega” se fue a USA.

Colesterol se mostraba en sus ensayos como un caballo díscolo, mañoso y muy difícil de conducir, porque no quería correr pero que mostraba aptitudes suficientes como para poder destacar dentro del grupo estelar de la potrillada.

DEBUT Y CASTRACIÓN

Puesto en las manos del preparador Carlos Gastañeta, Colesterol comenzó siendo un tremendo problema por su genio, lo que motivó que lo castraran luego de su opaco debut en noviembre del 90 como 2 años, en la que solo pudo lograr el décimo lugar de Gabriel, cuando el hijo de Con Sid marcaba 1’21”4/5 para los 1300 metros. 

Entonces llegó la castración y su reaparición recién se pudo dar en junio de 1991, ya como tres años, cuando enfrentó a un lote modesto de participantes,  en la cual el hijo de Berry´s Noble, corrió los 1200 metros con bastante comodidad en 1’13”3/5, derrotando a Granizado, con la monta de Edwin Talaverano y fue capaz de algo para su preparador y para los que lo conocían que era sumamente importante, el correr normalmente.  El cambio había sido rotundo, dando una buena señal, en lo que sería su campaña futura.

Y cuando llegó su siguiente actuación, Colesterol fue capaz de saltar de los 1200 metros a los 1800 en el césped del Premio Especial “Sociedad Nacional de Industrias”, y ganó por claros tres cuerpos sobre Daveyro, en 1’50”2/5 para la distancia, nuevamente con Talaverano en sus controles. El pupilo del Donanfer, ya era un potrillo que prometía.

CON LOS MEJORES

Luego llegó su enfrentamiento con los mejores de la generación, y corrió bastante bien en los 2600 metros en el pasto del Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía al llegar en el sexto lugar de José Cipriano que se coronaba.

Y después de esta buena actuación, ganarse los 2000 del “República Oriental del Uruguay”, quien en el derecho  atropelló con mucha fuerza y tuvo el arresto necesario para contener a El Bolero y La Forlina y varios más en el césped, con la monta del recientemente jinete Robert Paz. Y a regalón seguido, conseguir su cuarto triunfo derrotando a Trainer, Cachibache, Cruz Latina, Venci y Vengativo en su condicional sobre la milla en la pista de arena.

Llegaron después, sendas figuraciones, siempre en el campo clásico,  en ambas pistas, y en el 92 fue capaz de ganar un impactante “Enrique Meiggs” sobre Choldo en el pasto, en donde salió a enfrentar a un lote muy parejo de participantes, y en la cual Choldo apareció como un claro dominador hasta antes de ingresar a la recta, en la cual parecía ser el incuestionable ganador y porque en la recta final, no había sido largado aún por su jinete, pero llegaron unos 150 llenos de dramatismo y ardua disputa cuando apareció Colesterol, en cuya silla Robert Paz no perdió la compostura y fue hasta cierto punto decisivo para que en la meta hubiese una cabeza a favor de su conducido.

Luego repitió el plato, pero esta vez en la arena,  y con motivo de los 2000 metros del clásico “Centro de Esparcimiento” ante un lote reducido y apareciendo de nuevo con mucha fuerza en los metros finales, derrotando nuevamente a Trainer, Pródigo, Siete Mares y El Chico, con la monta de Robert Paz, quien se afianzaba bien al hijo de Gruba.

Colesterol era un caballo de nivel y sumamente parejo. Por esa razón llegaron una serie de figuraciones clásicas siempre en ambas pistas.  Entre ellas su excelente segundo lugar tras Forte en el pasto, del clásico que homenajeaba un aniversario más de Jockey Club del Perú, o su placé ante Run And Deliver en los 2100 del Ernesto Ayulo Pardo en la arena.

SUS DUELOS CON EL DUCE

Pero luego protagonizó dos severos encuentros con el tordillo El Duce que había regresado de los Estados Unidos. El Duce lo ganó en el “Sociedad Nacional de Pesquería” , que sirvió como marco de su reaparición. Luego una actuación falsa en los 2200 del “José Rodríguez Razzeto”, en la cual volvió a aflorarle sus mañas, lo que produjo que a pocos metros de que finalizara la competencia, arroje a su jinete.

Y a finales de junio Colesterol protagonizaba su segundo encuentro con El Duce, al cual derrotaba  en medio de un coreado final por todo el hipódromo, en los últimos interminables y titánicos 250 metros del clásico “La Copa”, cuando el corajudo tordillo ya había dado cuenta primero de Run And Deliver y luego de Femme Fatale y se aproximaba ganador a la meta, pero pareció Colesterol, serena y brillantemente conducido por Enrique Jurado, quien recién aparecía como jinete de primera, el cual avanzaba para cobrarse la revancha de su derrota ante El Duce de comienzos de mayo.

El Duce guapeó de lo lindo, pero Colesterol tuvo un poco de mayor potencia y lo terminó quebrando para ganar por medio cuerpo, mientras que Femme Fatale era tercera y Run And Deliver se perdía 10 cuerpos atrás, realizando la mejor carrera de su campaña, que si bien es cierto, se aprovechó, pero de ninguna manera fue el Embustero de aquel match entre Viareggio y Trini López de aquel “Bodas de Plata del Jockey Club del Perú” de inicios de Febrero del 71, ya qie había llegado cerca tanto de El Duce como de Run And Deliver y en aquella tarde le llegó la ocasión, ante un sapiente Enrique Jurado, que lo llevó de la mano a la victoria.

Ya en julio, fue segundo  a sólo medio cuerpos de Miriámetro en la milla del “Estados Unidos de Norteamérica”, y nuevamente segundo de El Duce en los 2400 metros del “Independencia”, carrera que sirvió como despedida de las pistas del tordillo y Brigadier lo ganó en los últimos metros de los 2500 del  tradicional clásico “Comercio” de la quincena de agosto. Se impuso luego en los 2000 del “Centroamérica”, en la que nuevamente se hizo presente en los metros finales, cuando Enrique Jurado lo llamó a correr, siendo capaz de lucir su potente atropellada, tomándose la revancha sobre Brigadier a quien derrotaba por 2 largos, dejando tercero a Forte. Luego Magnate y al fondo Gabriel.

Y tras otras sendas figuraciones clásicas, ganarse nada menos que los 2600 sobre el pasto del “Presidente de la República”, porque por primera vez en su campaña con la posibilidad de salir entre los punteros, en una larga distancia, que en su caso lo iban a ayudar, y que como contraparte, podía perjudicar a más de uno de sus enemigos. Y este factor, jugó sin duda a favor del hijo de Berry´s Noble, que además contó con una serena y acertada conducción de Enrique Jurado.

La carrera tuvo un comienzo conservador pero que fue movida a partir del codo final con Tiburón en la punta y con Cardinale y Torre de Marfil ganando la baranda y entrando a luchar la competencia, con Colesterol un poco más atrás. A 200 Torre de Marfil inutilizó a Cardinale, pero no pudo hacerlo con Colesterol, que lo terminó pasando para ganar la prueba por algo más de un cuerpo.

EL HÁNDICAP, FIGURACIONES Y LESIONES

Después tuvo dos cuartos lugares de Pup en el Propietarios y de Kimberley en el “Hipódromo de Monterrico” y se lesionó de la rodilla.

Descansó hasta septiembre de 1993 y estuvo figurando en los clásicos, inclusive fue cuarto tras Kiyo Ami, Laredo y Ritmo Criollo en el Presidente de la República y antes que finalizara el año, triunfó en los 1800 sobre el césped del “Batalla de Tarapacá”, derrotando a la corredora hija de la campeona New Love, Modjeska y  en el los 2100 sobre la arena del “Batalla de Ayacucho”, carrera en la que se vio beneficiado en los pesos y donde su jinete Enrique Jurado dio muchas ventajas, pero que felizmente no mermaron el rendimiento del pupilo de Gastañeta, que en el derecho, tuvo una atropellada lenta pero segura y que poco a poco fue consistente, para dominar a 150 metros al puntero que era Picotón y a 100, Colesterol comenzó a hacerse presente para dominar y sacarle algo más que un cuerpo al llegar a la meta.

En el 94, nuevamente tras una serie de destacadísimas figuraciones clásicas, entre las que escoltó a Laminadora en el “Víctor y Enrique Checa Eguiguren” y tuvo que parar hasta julio, nuevamente por sus problemas en las rodillas. En aquel año, sólo pudo ganar una sola carrera en octubre, cuando le ganó en buena forma a Barclay, en los 2000 metros sobre la arena del Premio Especial “Naciones Unidas” con Alfredo Clemente en su silla.

Poco después Colesterol, ingresó a los hándicaps hasta enero del 95 donde volvió a parar hasta comienzos de agosto donde volvió reajustado y fue tomando poco a poco su mejor condición, obteniendo cinco destacados triunfos, hasta llegar a fines de ese ese año, a los 1600 metros en la arena del clásico “Policía Nacional del Perú”, carrera donde  volvió por su mejor condición y pudo derrotar por más de 2 cuerpos a Velloncino con la monta de David Cora y marcando 1’39”98 para la milla. 

Ya en 1996, con 8 años cumplidos y después de dos curaciones de fracturas a las rodillas y después de haber pasado buen tiempo destinado exclusivamente a las carreras de hándicap, Colesterol se convertía nuevamente en un caballo clásico con su espectacular victoria en los 1400 del clásico “Río Pallanga”. 

Fue impactante la atropellada del hijo de Berry´s Noble, porque ingresó último al derecho, y porque a 200 de la raya aún venía descontando posiciones, pero a visible distancia de Tucson que había dominado la prueba. Pero Colesterol tenía una gran atropellada y además era “guapo”  y sabía ganar, y Tucson perdía potencia , entonces se dio vuelco a un resultado que parecía definido, tras grandes de finales de su jocketa Mercedes Carlos,  que hacía justicia a la nobleza de un valiente alazán como él. 

Luego sus figuraciones clásicas tras Fregy´s y Nono Pistolas, volvió al handicap en la que obtuvo un solo triunfo. 

CAMBIO DE COLORES Y EL AUTOHANDICAP 

Llegó 1997, y el cambio de colores al stud Always Winner, donde Colesterol se convirtió en un verdadero luchador de las carreras de Autohandicap, obteniendo 14 triunfos más, en su dilatada campaña que culminó cuando el alazán ya había cumplido los 10 años de edad.

CONSIDERACIONES

Un caso sin duda especial donde imperaron la paciencia de su propietario y la habilidad de su preparador Carlos Gastañeta  en gran parte de toda su campaña, jugaron un papel preponderante en este noble ejemplar, que supo de muchas campañas en su cuerpo a pesar de sus delicadas rodillas y que siempre  respondió con creces cuando le tocaba correr. Un alazán digno del recuerdo.