UN BRILLANTE PUP



Desde una mañana fría de octubre de 1992, Pup un hijo de Lutz, brillante ganador del latinoamericano de 1986,  y  el último hijo que produjo Fanny, fue capaz de pasar los 2400 metros  en 2’39” con buen final y magnífico paso, se pensó a lo igual que su preparador Juan Arriagada y allegados al stud María Angola, entre ellos Alfonso Prado, que se podía estar gestando una figura muy importante de la generación de tres años de aquel año. Y Pup que fue el precio más bajo de los remates que realizó el haras Río Santa, fue adquirido por el turfman Oscar Giha en la cantidad de $8000 para la sociedad de propietarios del stud María Angola, siendo este larguirucho nieto de Feat (Montparnasse y la extraordinaria Fallow).

BUEN DEBUT

Las incidencias del debut de Pup, se produjeron en momentos que el turf peruano nos brindaba el segundo cuádruple coronado de su historia.  Stash había sostenido un dramático final  con Camiunch, la cual se redujo por una cabeza en el pasto del Gran Premio Nacional. Posteriormente  Stash tuvo que  ser parado y tratado. Y es ante esta importante ausencia, fue que apareció la figura del hijo de Lutz, quien debutaba tardíamente debido a problemas que  presentaron  sus delicados nudos, y que en el transcurrir de la campaña del castaño, lo mermaría.

Y Pup salió a las canchas por primera vez en junio de 1992, con  495 kilos. Montado por Juan Arriagada pudo dar cuenta de Sapporo, Cantador, Diadorim y Kimby Sister en 1’42” para la milla, a pesar de quedarse en la gatera y partir tardíamente. Y al mes, se había ganado su segunda carrera nuevamente en la milla del Premio Especial “Sporting Cristal”, derrotando fácilmente a El Alemán, Sugar Ray, New Sun, El Tablista y tres más,  mejorando la marca de su debut en 1’40”2/5, siemore con Juan Arriagada en su silla. Es este triunfo fue quien ubicó al hijo de Lutz en posiciones de estrella, ya que enfrentó a un lote muy superior e exigente que la de su debut.

En julio, Pup cae ante Moradazo, en ganadores de una, pero esta vez sobre 2000 metros, realizando una encomiable actuación  que no ganó por esas por esos factores a veces traicioneros que tienen las carreras de caballos. Porque el hijo de Lutz ya se traía la carrera a 250 metros de la raya, cuando se comenzó a cargar y Arriagada no alcanzó a cambiarle la huasca porque ya lo estaba enmendando para no estorbar, momentos en que Moradazo con quien había luchado prácticamente en todo el derecho, era “armado” nuevamente por Narciso Vargas por las tablas, reaccionando y tapando en la meta al hijo de Lutz.

EL CAMPO CLÁSICO
  
Y de allí lo que realizó a partir de ese momento dio para soñar porque todo lo que registró fue cada vez más significativo. En efecto,  Pup siguió delante y tras su derrota ante Moradazo, se fue de frente a los clásicos y los ganó espectacularmente. 

En setiembre, salió al frente en los 2400 metros del clásico “Asociación de Criadores de Caballos de Carrera del Perú”,  derrotando por 7 largos a Torre de Marfil, después de que prácticamente definió la carrera en los últimos 800, luego que corrió quinto en casi todo el trayecto de la carrera. Se le comenzó a acercar a Artimack y Africa Mia que eran los punteros del lote, esperando su jinete Juan Arriagada el derecho para hacer efectivo el avance del hijo del bisnieto de Parrot, cosa que aconteció, porque en la recta final llegaba la fresca y pareja atropellada de Pup, en forma contundente, encaminándose sin rivales.

Pup se integraba al grupo estelar de la generación, con posibilidad de ser estrella, y con el agregado de un progreso que se hacía cada vez más manifiesto. 

ESPECTACULAR JOCKEY CLUB DEL PERÚ


Y en octubre, Pup tenía su prueba de fuego, cuando salió anotado en los 2400 metros del “Jockey Club del Perú”. Ya enfrentaría a los mejores de la cancha, entre ellos los juveniles  Cardinale, lujoso escoltador de Stash en las tres primeras coronas de la generación, Torre de Marfi, El Linyera y los cuatro años Musicale, el Derby Winner del 91, Lúcuma, Brigadier, Colesterol y El Chico. 

Aquella tarde Pup asustó a muchos, por la razón que salió con muchas ganas y le comenzó a tomar intención a Edwin Talaverano que ese día estuvo en su silla, pero como potrillo obediente y campeón, se dejó dominar por su jinete  y se colocó tercero tras Brigadier y El Linyera. 

La carrera la definió en los últimos 1100 metros, ya que Pup sin variar su manera de correr y manteniendo su paso, fue quedando al frente. Ya sus rivales no eran capaces de acercársele, Torre de Marfil iba muy apurado, Musicale se lesionaba y los demás a la expectativa. Pero en el codo final, se comenzó apreciar un verdadero espectáculo, ya que el hijo de Lutz siguió braceando cómodamente para llegar al derecho y observar como todo el hipódromo vio a este castaño rematar airosamente sin hacer un mayor esfuerzo y dejar regados a sus rivales. Brigadier llegaba en el segundo lugar, delante de El Linyera. Cuarto Torre de Marfil. Colesterol, arrojaba a su jinete 300 metros antes de llegar a a sentencia.

Los cuerpos oficiales fueron 17 ¼ y el tiempo 2’34”3/5, hechos sin esfuerzo y con un final de 38”3/5 para los últimos 600 metros recorrido a la manera de los campeones. Pup con sus ya 530 kilos, se comportaba como un caballo tranqueador que había ganado brillantemente y todos los elogios recayeron en sus grandes medios.

VIAJE FALLIDO AL PELLEGRINI Y MERMA

Luego, el hijo de Lutz comenzó a ser trabajado para intentar un viaje al Carlos Pellegrini de diciembre. Lo que hizo Pup en ese último periodo, no tuvo, hasta su apronte final, la brillantez de sus anteriores cotejos previos a sus espectaculares victorias pasadas, y eso habría de alguna manera, una cierta duda, si estaría en gran nivel que lució en el “Jockey Club del Perú”. 

Y  ante la negativa del viaje, Pup estuvo en condiciones de reaparecer en diciembre con ocasión del clásico de los Propietarios y sus 2400 metros, con Camiunch como su gran rival que tras perder aquel dramático Gran Premio apresuraba su retorno y triunfaba de punta a punta sobre Brigadier en el “Lorenzo Zolezzi”.  Y junto con la hija de Rumbo, Colesterol, quien arrojara a su jinete en los últimos 300 metros del Jockey Club del Perú, pero que retomaba su gran estado y ganaba el “Presidente de la República”. 

Y con ellos, apareció durante los meses de octubre y noviembre la figura de un Vaduz que prácticamente había saltado de las carreras de Handicap al campo clásico como lo fue Kimberley, quien progresaba día a día y se tornaba cada vez más peligroso.

Y Kimberle puso esto de manifiesto e hizo la punta de la competencia. Ya  los primeros 600 se corrían en 35”4/5 y Pup seguía bien armado al puntero que estaba haciendo fácilmente su libreto, pero que a esas alturas no representaba aparentemente ningún peligro. Pero la tónica no cambiaba y Kimberley no aflojaba y más bien mantenía su paso sostenido. Talaverano ya le movía los brazos a Pup y el castaño no tuvo la salida esperada , con una Camiunch incapaz de acercárseles y Colesterol al fondo.

En pleno codo, Kimberley era la estrella inesperada, pero absolutamente real y poco antes de ingresar al derecho, se vio que Talaverano recurría a la huasca para hacerle cambiar de mano al favorito, que seguía parejo pero imponente. 

Ya en el derecho Kimberley había tomado la segunda línea y mantenía las mismas ventajas y Pup, lejos de bracear como acostumbraba, se metía “con todo” a la baranda. 

Felizmente para el hijo de Lutz, había sitio entre los palos y el Vaduz, entonces allí comenzó a descontar ventajas y cuando estaba haciéndolo, existió un ligero cambio de línea, que obligó al jinete de Pup a sujetarlo. Poco después, faltando 100, Pup volvió a la carga, pero repitió su tendencia y así, con Kimberley dominador y con Pup, un poco más atrás de un cuerpo, totalmente volcado hacia la baranda, por su tendencia a tirarse hacia ella.

El reclamo no se hizo esperar y se procedió al distanciamiento, dando como ganador al pupilo del María Angola. Pero fue un hecho que Pup estaba mermado, porque en aquella carrera, fue la sombra del poderoso castaño no sólo del Jockey Club del Perú, sino también del Criadores. Y de allí, el descendiente de Fanny tuvo que ser tratado de un nudo a mitad de mes.

EL LATINOAMERICANO Y PARA

El Jockey Club del Perú, sería el encargado de organizar la décimo tercera edición del latinoamericano de Jockey Clubs, y la meta del hijo de Lutz era correrlo. Entonces, pareció en suma, que no iba a alcanzar el Latino, porque necesariamente tenía antes, alcanzar algunos de los clásicos de apreciación. El “Ciudad de Lima” era a esas alturas imposible, y no quedaba sino llegar al Pedro García Miro lo mejor que sucediera.

Y así Pup, salvando escollos y despertando sólo después de su último apronte de la gatera, fundadas esperanzas, llegó la carrera y redujo a North Kingdom , debido a la inteligente forma cuando Juan Arriagada se convirtió en su complemento, porque no le sacó de su ritmo y lo hizo ganar cómodo y armado a definir, cuando era justo el momento para hacerlo. Tercero Moradazo, cuarto Dusty Dancer y quinto Brigadier.

Stash, Pup y Moradazo, eran los encargados de hacerles frente a los mejores caballos de Argentina y Chile. Y Pup aprontaba normalmente, realizando lo justo para llegar en forma a la afamada carrera y por sobre todo la ausencia de su tendencia a buscar la baranda. Y tras un brillante apronte, sufrir una pequeña dificultad de fiebre, cuatro días antes de la carrera y no llegó con el total de su potencia, lo que se reflejó desde la mañana del día de la carrera, cuando pesó 519 kilos, seis menos de su peso normal, y esto definitivamente lo mermó. Porque el pupilo del María Angola, estuvo muy bien colocado desde el inicio y pareció que faltando 900, podía entrar a constituirse el rival de Stash, pero terminó por apagarse, en una carrera en la que el hijo de Stack, fue una verdadera locomotora, obteniendo su consagración continental.

FRENTE A FAAZ

Llego una nueva para obligada, otra vez por problemas en uno de sus nudos y recién estuvo apto para reaparecer en Setiembre, con ocasión de los 2200 metros del Especial “Centroamérica” , bajo la nueva preparación del experimentado Augusto Olivares. Habían pasado seis meses de su actuación en el Latinoamericano. ¿Pero que había acontecido? Que. Stash, ya se encontraba retirado definitivamente de las pistas, y en ese 93,  surgía Faaz, un linajudo norteamericano hijo de Fappiano  que prácticamente se había adueñado del calendario clásico de los mayores. Entonces Pup tenía la desventaja de la reaparición ante un caballo como Faaz que lo estaba ganando todo. Y ante una carrera nada fácil, Pup marcó el ritmo y en los últimos 300, sintió los 6 meses de ausencia, ya que realizó apenas dos ejercicios largos y se quedó sin aire, siendo derrotado por el pupilo del Centauro.

Pup había demostrado que no había perdido ni las ganas, ni la salud, ni su paso destroncador que había sido su mayor arma. Le faltó aire y eso no era difícil de conseguir. Bastaba que solo siguiera bien de sus nudos.

Vino su mala actuación en un nuevo “Jockey Club del Perú” que consagró a una yegua de la calidad de Tía Gigi que ya se hacía imbatible y que ese día contó con la monta del chileno Pedro Cerón. Pup, que contó por primera vez con la monta de Julio Pezúa pudo  ir segundo en casi todo el recorrido, pero sintió los carrerones y simplemente se quedó sin aire al entrar al derecho, llegando en el sexto lugar.

Pero llegó la recuperación del nieto de Lord Layabout., en los 2000 metros del Premio Especial “Lorenzo Zolezzi”. Esa vez con Christian Arredondo en su silla, Pup volvió por sus fueros produciendo una actuación que no fue excelente, pero que sirvió para que se siguiera confiando en el retorno a su mejor estado, derrotando a un duro y obstinado rival como lo fue Moradazo, que le dio batalla hasta el final.

Y  esta recuperación se confirmó, cuando enfrentaba nuevamente a los mejores de la cancha en el clásico de los Propietarios . Pup, ya con Adolfo Morales en su silla,  volvió a ser Pup porque derrotaba claramente por 8 largos a Tía Gigi, tomando la punta de la competencia y armando su tranco como en sus tardes triunfales, terminando todo en el derecho, porque fue braceando cada vez con mayor empuje y con un final de 37”2/5 para los últimos 600 y marcando 2’33”1/5, dando espectáculo. Pup se había ganado dos clásicos en un lapso de 10 días. 

UN NUEVO AÑO

Y luego el intento de clasificarlo a correr el Latinoamericano de La Plata, pero fue derrotado por Tía Gigi en los 2000 del “Cuidad de Lima” de principios de enero, en una carrera donde la hija de Assert  obtenía una victoria de punta a punta, a pesar que en el derecho Pup avanzó resueltamente, con magnífico final, dando por momentos la impresión que podía rebalsar a la estupenda yegua.

Un mes más tarde, un nuevo intento para llegar al Latino, en una nueva versión del “Pedro García Miró”, pero esta vez el castaño, dio un salto al partir lo que ocasionó que se fuera de punta, produciéndole un fuerte golpe que definitivamente lo mermó, entrando en el último, ante una nueva victoria de Tía Gigi.

Pero cuando todos pensaban que Pup, con su fuerte genio y sus problemas a negarse partir podrían sacarlo de las pistas, vino la recuperación.

Sano y con la nueva monta de Christian Aragón, salió al frente en los 2200 metros del “José Rodríguez Razzeto” obteniendo un planteo ideal, derrotando a un duro puntero como lo fue un zaíno corredor y guapo como Black Glad que fue un duro puntero, dejando tercero a Julio André y cuarto a Ritmo Criollo.

SU GRAN EXHIBICIÓN EN LA COPA (G.II)

Un mes más tarde, disputó los 2300 metros del tradicional clásico “La Copa”(G.II) y Pup brindó un tremendo espectáculo, corriendo en la punta, tras ganársela a Black Glad y registrando parciales cada vez más importantes, definiendo la carrera en la recta final, donde vino la carga valiente de Cruzan Gold, pero Pup seguía sin ser apurado por su jinete Adolfo Morales y continuaba desplazándose como al principio, entonces a 250, Cruzan Gold terminó por resignarse , y cuando Morales comenzó a apurar a Pup, este se fue separando para rematar los últimos 600 en 38” y completar un espectacular tiempo de 2’23”1/5 , dándose el lujo de dejar fuera de poste a Black Glad, Faaz, Artime y Lester.

Y con esta actuación memorable, llegaron los 2400 metros del  Independencia, y Pup siempre con Adolfo Morales, fue más contundente que nunca, porque no fue un galope de salud para el hijo de Lutz, sino una carrera que la tuvo que correr, para terminar imponiendo su neta superioridad, luego de perseguir a una valiente puntera de la competencia, como lo fue Canadienne, que se le atrevió al crack, pero este a 200 metros de la sentencia fue requerido por su jinete, y el Lutz se despidió de la yegua, en tanto que Julio André le quitaba el placé a Canadienne y muy atrás Cruzan Gold y Auto Sur. 

Pup había respondido como campeón y había ganado inobjetablemente siendo el auténtico crack de Monterrico.

Ya en agosto, su triunfo a lo campeón en “La Copa” (G.III), ya que tuvo dificultades de planteo que lo obligaron a correr muy fuerte desde la partida, en la que soportó la presión de Black Glad, desengañándolo en los 1000. Pero luego l o que hizo Pup en el derecho fue formidable, porque lo hacía en 2’00”3/5 para los 1900 y cuando pasó por los últimos 500, llevaba más de 10 cuerpos a Julio André, el cual bregó, acortando la distancia a 5 cuerpos al momento que el pupilo de Olivares cruzaba el disco, marcando 2’39”3/5 para los 2500 metros.

SUS ÚLTIMAS ACTUACIONES

Llegado octubre, Pup tuvo una carrera desconcertante en los 2200 metros del clásico “Congreso de la República”, fracasando al llegar en el quinto lugar de un Black Glad que se había convirtiendo en un puntero de nota. Y luego llegó una nueva edición del “Jockey Club del Perú” que consagraría nuevamente a Faaz, y carrera en la cual Pup presentó mas lucha que nunca, pero que volvió a encontrarse en la horna de su zapato que se llamó Black Glad, llegando  herido a la recta, obteniendo sólo el quinto lugar.

Pero llegaron nuevamente los problemas en sus nudos y a esto se había sumado sus ganas de no partir, que mermaron de sobremanera al hijo de Lutz y el descanso para intentar recuperarlo. En el 95 llegó el cambio de colores al stud El Toto, y con ello una nueva oportunidad tras un año de ausencia y con 6 años de edad,  en los 2000 metros del “Congreso Nacional”, pero sólo pudo llegar en el último lugar muy alejado de Faaz, en momentos que el partidor eléctrico se convertía en un problema irremediable para el castaño. Simplemente Pup  ya no quería correr más y se procedió a retirarlo de las pistas para enviarlo rumbo al criadero, que también conoció el extranjero, ya que tuvo la oportunidad de  apadrillar en el haras JRS del Ecuador.

EL BALANCE

Creemos que Pup, cuando estuvo lleno de salud, realizó actuaciones descollantes, como sus estupendas exhibiciones, como en el Jockey Club del Perú del 92, o La Copa del 94, donde apabullaba rivales y establecía marcas de categoría, pero cuando sus nudos lo traicionaban o su fuerte genio imperaba, realizaba actuaciones desconcertantes. Pero el Pup pleno, mereció todos los elogios que lo llevaron sin duda, a tener la categoría de un verdadero crack de las pistas. 

LA CAMPAÑA



EL PEDIGREE

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