LA LOCOMOTORA ST. BERNARDETTE


Cuando St. Bernardette, apurada por Julio Pezúa desde los últimos 1000 metros, ganó por 17 ½ el “José de San Martín” en el césped, estábamos asistiendo al comienzo de una campaña, no sólo espectacular, sino brillante de una yegua que con el pasar de los meses, terminaría convenciendo a todos. 

St. Bernardette, una hija de Berry´s Noble y Top Lass (Tan Pronto), que se llamaba solo Bernardette cuando la inscribió el haras Génova, porque allí nació debido a la llegada de Top Lass, una Tan Pronto, que fue un brillante reproductor del Rancho Fátima, en madre Lacydon al citado criadero. 

El contrato entre ambos criadores, el Rancho Fátima y El Génova, estribaba el hecho que si el producto por nacer era potranca, debía llegar al destete al Rancho Fátima, cosa que se concretó en su momento y así Bernardette, convertida en St. Bernardette llegó al Rancho Fátima, donde obviamente estaban todas sus raíces y comenzó poco a poco a hacerse famosa.

MAL DEBUT

Ya en Monterrico, fue puesta en manos de Juan Súarez para defender las sedas Cruz de San Andrés Roja, mangas blancas y rojas a rayas de Haras Rancho Fátima, de propiedad de un gran turfman como Don Jaime Rizo Patrón.

Y la alazana estuvo en condiciones de debutar a los 2 años, en diciembre de 1998, en no ganadores sobre 1400 metros en la arena y en medio de un numeroso lote con David Cora en sus controles. St. Benadette obtenía un opaco octavo lugar de Percito, un hijo de Kimberley que se hizo de la punta y que se daba el lujo de ganar, obteniendo un esperanzador debut. La hija de Berry´s Noble,  había demostrado que no le gustaba la arena, ya que en el trayecto de esta, nunca se pudo emplear, “renegando” cuando le salpicaba la arena.

EL CÉSPED Y LA TRANSFORMACIÓN

Y llegó el césped, y con él, una transformación total de la descendiente de Postín, que la llevarían directamente al estrellato, convirtiéndola en una verdadera “locomotora”, que desaparecía a rival que se le quiera oponer.

Y la primera clarinada la da en cuando salió a dsiputar los 1800 metros sobre el césped del “Marcial”, y con la expectativa que generaban los hijos de Berry’s Noble en el césped, con el apoyo también de un sólido físico que la podía ayudar.

Y tras el 1’51”3/5, que duró el clásico, St. Bernardette regresó vencedora y no solo ello, sino que se ubicó como una potranca con enorme porvenir en la pista y ya con la seguridad que iba bien a la distancia.

Y cuando parecía que Frienly se podría traer la carrera, en un clásico que tuvo tren violento desde el inicio, tras una disputa por la punta desmedida entre La Colorá y Svizzera, llegó la fresca y potente atropellada de St. Bernardette quien había quinta en el trayecto, y fue lanzada por su jinete Alfredo Clemente, la cual resultó imparable para Frienly y desde los últimos 150 metros se terminó el clásico. 


SU REAPARICIÓN

Llegó un nuevo año, y St. Bernardette salió a correr los 1800 metros del césped en ganadores de una,  en la que fue su carrera de reaparición, perdió la carrera ante Kuntur, ya que corrió contra su modalidad y la carrera se le vino totalmente a la contra.

La alazana de 530 kilos, era una yegua esencialmente tranqueadora y galopadora, al estilo de las más caracterizadas hijas de Postín, que se perdían con los desarrollos lentos, que al final sólo se corre ligeros los últimos 500 metros.

LA CORONAS  DEL CÉSPED Y EL ESPECTÁCULO

En aquel entonces, ya con premios que los diferenciaban del común denominador y con la importancia de lo que verdad es, como primera corona de las potrancas en el césped, y no “Polla chica” como se denominaba, llegaba la disputa de los 1800 metros clásico “José de San Martín” sobre el césped. Y con él destacaban dos potrancas, que por carreras disputadas en la pista destacaban nítidamente.

Ellas eran St. Bernardette por todo lo descrito en lo que iba de su campaña, y Mi Katira, esta última una hija de Prince que había llegado al pasto un 20 de febrero y ganó sin objeciones los 1500 metros del “Maidenform”, dejando por más de dos cuerpos a Mary, en tanto que La Colorá y Frienly llegaran más atrás. Y junto con ellas Atlántica, Sunflower, Natalie for Free, Beteshda, Bavaria, Miss Rosario, Conn, Antrax, Matucana, Expectativa y la ya corredora Frienly.

La verdad St. Bernardette, se graduó de potranca de primera cuando fue capaz de correr los 1800 en 1’48” y fracción en el césped y de ganar por 15 cuerpos a Mi Katira. 
Pasó entre las últimas frente a la meta por primera vez, cuando llego a la recta del frente, Julio Pezúa, su jinete,  la sacó hacia afuera y la dejó correr. El resultado fue que la alazana comenzó a ser lo que le gustaba, que era tranquear sin que la mortificaran y fue pasando rivales sin oposición hasta llegar a la punta en los últimos 800, liquidando totalmente la carrera, porque al final fueron varios cuerpos los que la separaron de Mi Katira.

St. Bernardette, no sólo impresionó por la forma en que se separó de sus rivales y las ventajas tan grandes que sacó, sino que esas diferencias  se vieron avaladas por el registro, dando un tremendo espectáculo.

Y  si fueron aplastantes las diferencias con las cuales St,Bernardette ganó el “José de San Martín”, se ampliaron en los 2000 metros del “Miguel Fort Magot” (G.III)  con la cual la hija de Berry’s Noble, no sólo se consagraba como la mejor 3 años en la pista de césped, sino como una corredora que marchaba con paso firme para ser excepcional.

La carrera tuvo un desarrollo como se esperaba, ya que Matucana salió a ser su libreto en la punta y tras ella quedó Go Baby Go, poco después que St, Bernardette las dejó pasar, ya ella fue la puntera.

El primer codo y la subida de la recta del frente, no arrojaron mayores cambios, porque Matucana iba adelante con más de tres cuerpos de ventaja y porque Go Baby Go ya comenzaba a verse superada por St. Bernardette, que muy fácil fue segunda al llegar a los 1000 metros, y de atrás solo se apreciaba el avance de Bavaria que quedaba quinta.

En los 800 la Berry´s Noble se fue acercando poco a poco a las posiciones de Matucana y la dominó apenas ingresaron a la recta final y comenzó a separarse de sus rivales, con 35” de final para los últimos 600 y derrotando por más de 17 cuerpos sobre Sister Wing que avanzó al final para quitarle el placé a Expectativa.

Y nuevamente se llegaba a lo mismo, St. Bernardette estaba dando muestra de ser una excelente corredora del pasto.

EL POSTÍN (G.II)

Ya St. Bernardette había mostrado o que valía, pero en los 2400 metros del clásico “Postin” (G.II). sobre el césped, demostrarían los puntos que podía calzar ya que se juntaba con los pasteros machos de la generación. Y los potrillos que le hacían frente son los que habían escoltado un tanto cerca tanto a Fredo en el “Simón Bolívar”, como a Brasko en el “Claudio Fernández Concha”.

En efecto, Kuntur, que ya sabía lo que era derrotar a la alazana,  llegó cuarto con tropiezos en el “Simón Bolívar” a 2 ¾ de Fredo, Brasko y Emirato, y un mes más tarde perdía a nariz de Brasko en el “Fernández Concha”. Emirato llegaba tarde en el “Bolívar” y después fue quinto de Brasko. Y a ellos se agregaba al grupo, Sky Marshal, que venía de triunfar en los 2200 del “Laredo”, en la cual se mostró solvente y llegador.

Montada nuevamente por Carlos Hernández, no le salieron a correr como en otras oportunidades a la pupila de Suarez y ella quien pasó en punta por la meta, en una marcha que se fue haciendo muy cómoda para la alazana y también para sus rivales, que estaban encabezados por Kuntur.

El reloj era claro, los primeros 800 metros en 50” y los primeros 1000 en 1’3”. Ya en la subida St. Bernardette se fue alejando del grupo y en los 800, sin que cambie la tónica de la carrera, y con una primera milla en 1’41”3/5 llegaron al codo final.

Fue en esos momentos cuando Kuntur, Emirato y Sky Marshal se fueron acercando con un parcial de 1’55” para los primeros 1800, ingresaron al derecho.
Fue allí cuando Carlos Hernández requirió a St. Bernardette y la alazana se fue separando para hacer 34”3/5.

Fue una carrera muy cómoda para ella, pero en medio de la tranquilidad del planteo, se vio a la misma sólida alazana que se desplazaba con enorme facilidad y que dominó otra vez totalmente a sus rivales. Y si no hubo 15 o 17 cuerpos como en sus carreras anteriores, fue como se preveía, Emirato, Kuntur y Sky Marshal, era porque eran muy superiores al resto de yeguas a las que la alazana había ganado.

Al final fueron más de seis largos sobre Emirato, 7 ½ sobre Kuntur y más de 10 sobre Sky marshal. St. Bernardette ilusionaba y daba para seguir soñando con mejores logros.

CONSAGRATORIO GRAN PREMIO

Se acercaba  la cuarta corona, y ya para esto una sólida y espectacular castaña hija de Bates Motel como Batuka, venía arrasando a rival que se le opusiere en las coronas previas, demostrando en el Derby Nacional que era una verdadera máquina corredora. Entonces el enfrentamiento entre estas dos grandes yeguas, se veía venir. Batuka triple coronada en la arena y la ya consagrada alazana, a su vez, triple coronada del césped. Y los 2800 metros del “Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía” (G.I), serviría para despejar toda duda de quién era la mejor.

Llegaba obviamente toda la oportunidad de mostrar para la hija de Berry´s Noble, ya no frente a los especialistas del césped, sino al lado también de los que habían definido el Derby Nacional, y tanto Batuka como Clapton eran cartas de enorme capacidad, y tras ellos había que contabilizar a Sky Marshal, que venía de llegar a 2 ½ de Tunelero en el “Santorín” corriendo con la crema y nata de la caballada mayor de la pista.Y con ellos  la pareja del Temsa compuesta Por Túnez y Tibet, sexto en el Derby, Alfa Zagato y Mr. Keeneland.

Pues bien, se tenía que pensar casi por obligación en una durísima carrera y difícil competencia, pero St. Bernardette, regresó fresca y ganadora, y volvió a ser tan capaz y tan superior, que sus consagrados rivales lucieron empequeñecidos.

Esta vez Clapton hizo la punta como se esperaba y Julio Pezúa, nuevamente en su silla, colocó a la Berry´s Noble en el segundo lugar, en tanto que el uruguayo Pablo Falero, quedó quinto con Batuka.

No hubo cambios de allí en adelante, porque St. Bernardette seguía con tanta facilidad al puntero, que ya se intuía que apenas llegue la oportunidad de ejercer la presión, la alazana desbordaría, algo que efectivamente sucedió, cuando la personalidad de un jinete de primera como Julio Pezúa, la llamó a correr desde los últimos 700. Allí toda la tranquilidad se transformó en vértigo y en aplausos.

Simplemente se vio en ese momento, a una yegua con excepcionales medios corredores. Así de simple, como ella lo supo hace y se consagraba como una auténtica cuádruple coronada del césped y como una verdadera aplanadora totalmente consagrada.

RUMBO A USA

Y cuando todos esperaban que fuese embarcada a la argentina a una nueva disputa del Carlos Pellegrini, el alto comando del Rancho Fátima, tomó la decisión de llevarla a continuar su campaña a los Estados Unidos.

St. Bernardette tuvo un regular debut en el Pebbles Stake, en donde St, Bernardette picó mal y quedó en el último lugar, muy alejada del grupo, fue apurada a fondo por Julio Pezúa en la recta de subida a costa de correrla muy abierta y de girar en el codo por última línea lo que le permitió acercarse al grupo en el codo final y al final llegar en el sexto lugar de Pico Tenerife, que contó con la monta del peruano Jorge Chávez.

Luego lo que desarrolló en tierras norteamericanas, no fue lo que se esperaba de ella, logrando su mejor actuación cuando pudo obtener, el tercer lugar en “La Prevoyante Handicap” (G.II), tras Coretta e Idle Rich, con la monta de José Rivera.

SUS ORIGENES

St. Bernardette enlazó a una yegua que de alguna manera abrió la historia moderna de la hípica en el Perú, que fue Pamplona, y con la primera hija “notable” de la siempre hija de Postín y Society´s Way, que fue Pampered Miss.

En efecto, dos años antes del triunfo de Empery en el Derby de Epsom, fue que conocimos a Pampered Miss, cuando las informaciones llegaban de Europa hicieron hincapié en que una ganadora de la Polla de Potrancas francesa se llamaba Pampered Miss y era hija de una yegua peruana llamada Pamplona.
Esta Pampered Miss llevada a la cría y en unión con Sir Ivor, el mejor hijo del jefe de raza Sir Gaylord, distinguido y campeón, ya que lo fue a los 2 y 3 años, y caballo del año en Inglaterra, produjo a Berry´s Noble.

Y Berry´s Noble tuvo a sus mejores hijos en Colesterol, nacido en Camino Real y del stud Donafer, colores de su criador. Y años más tarde, fueron un par de yeguas importantísimas en el césped, la que mantuvieron vigencia en Berry´s Noble. Ellas fueron Fallow’s Family y Noble Sharon, ambas oriundas del Rancho Fátima.
Fallow’s Family fue encontrada con la llegada de su consolidación física, un rendimiento clásico de primer orden y fue capaz de constituirse en una recordada gran ganadora clásica en el césped con los colores del stud San Juan.

Noble Sharon por su parte, un año menor que Fallow´s Family, también encontró en el césped el escenario ideal para encontrar llegar al estrellato, en medio de una generación de primer orden, ya que cotejó nada menos que con Laredo y Kiyo Ami.

Luego llegaron El Bolo, Lexus, Mufasa, Perspicaz, Star Light, Berliotz, entre muchos otros corredores.

¿QUÉ FUE ST. BERNARDETTE?

Definitivamente una crack. Una yegua que supo transformar lo que parecía complicado en sencillo. Es difícil que en el pasto las diferencias sean largas, por la propia particularidad de la pista y se pudo ver también a magníficas corredoras que fueron apareciendo a partir de 1993, cuando llegaron las coronas en esta pista, como Kiyo Ami, Noble Sharon, Kimba y Natalie Too, y ahora último Ryans Charm, pero ninguna de ellas logró separarse tanto de sus rivales con enorme mansedumbre  como en el caso de la pupila del Rancho Fátima. Una campeona que merece estar entre las grandes de nuestro turf. Y viene la pregunta. ¿Qué hubiese pasado si St. Bernardette, corría el Carlos Pellegrini de aquel 1999?. Una pregunta que siempre quedará en el tintero de las suspicacias.