RITMO CRIOLLO: EL EMBAJADOR ECUATORIANO EN PERÚ

Durante muchos años, la hípica ecuatoriana ha demostrado un tremendo sacrificio por el esfuerzo de un conjunto de profesionales que día a día lo da todo, por el simple hecho de querer ver a su entusiasta turf, en una vitrina que sea respetada en toda latitud. Y nuestra hípica no estuvo ajeno a lo descrito, ya que Ecuador tuvo en Perú a un verdadero embajador, a un caballo en que la palabra nobleza, no abarcaría el verdadero significado de su dimensión por todo lo que demostró a lo largo de su dilatada campaña que culminó hasta cuando llegó a cumplir los 16 años de edad.
Ese fue Ritmo Criollo, un hijo del linajudo Fast Gold y Near To Me, que fue importado en el vientre por el haras JR&S del Ecuador donde nació y se crió. Posteriormente fue adquirido por Carlos Velez Raymond, para los colores ecuatorianos del Río Olon, y que fuera llevado por su propietario a realizar su campaña en el Perú.
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Ritmo Criollo se dio a conocer una tarde de 1992, en la que a su tercer intento, pudo salir de perdedores mañoseando y derrotar a Punta Bravo con la preparación de Juan Suárez y la conducción de Wilfredo Arroyo, marcando 1’00”1/5 para el kilómetro.
Luego de ello, intentaron el salto al campo clásico, la milla del Simón Bolívar, donde no obtuvo figuración, para poco después lograr su segunda condicional derrotando a Commercy en 58”2/5 para los 1000 metros, siempre con la monta de Arroyo.
Pero el hijo de Fast Gold a pesar de sus grandes “amaños”, se fue introduciendo de a pocos nuevamente en el campo clásico “estelar” de la generación y luego de obtener los 1600 metros del especial “Antinoo” sobre Kiwicha, lo vimos meterse en el Derby Nacional que ganara un campeón como Stash, en el cual llegó sexto corriendo sorprendentemente bien.
Ya a fines del 92, osea cuando tenía tres años, se ganó en Diciembre los 2000 del “Ejército Peruano” con Luis Ranilla y derrotando a Tingnanello, Torre de Marfil, Mapuche y dejando fuera de poste a Sugar Ray, en 2’10”1/5 y bajo la nueva preparación de Camilo Traverso. Y poco después obtiene el “Clausura” en los 1700, derrotando a Mengano y Easy Winter, nuevamente con Ranilla y volteó la temporada con una proyección que podía hacerse importante en la medida en que pudiera solucionar sus mañas.
CASTRACIÓN Y CONSOLIDACIÓN
Llegó 1993 y les costó mucho trabajo a Camilo Traverso y luego Eduardo Pianezzi, cuando ya había sido adquirido por el Polo Norte, llegarlo a entender, cosa que consiguieron, y así luego de obtener tres figuraciones clásicas, en mayo con Edwin Talaverano, logró ganar el “Baldomero Aspíllaga” de punta a punta sobre Pito Ronco y en octubre el Santorín (G.III) sobre Mr. Flood y Defeater en 2’00”4/5 sobre el césped en momentos que Miguel Arteta llegaba a su preparación.
Luego vino la castración, y en pleno proceso de amansamiento y consolidación, Ritmo Criollo comenzó a ser, no solo un buen pero malgeniado clasiquero, sino un caballo de indiscutible valía en el pasto, a tal punto que el primero de noviembre se ganó de un viaje el clásico “Club Ecuestre Huachipa” en un nuevo récord para los 1800 metros en la hierba, 1’47”4/5.
Ese triunfo le valió para tentar los 2600 metros del Presidente de la República sobre el césped y de constituirse en gran rival nada menos que para Laredo y Kiyo Ami, haciendo una punta de 1’11” o un poco menos para los primeros 1200, y perdiendo tan sólo en los últimos 150 metros.
Poco después Laredo se ganó el Pellegrini y Kiyo Ami llegaría quinta. Fatalmente Ritmo Criollo se golpeó cuando trataban de embarcarlo a Buenos Aires y se tuvo que quedar en Lima.
NUEVO AÑO
Y así llegó 1994 que Ritmo Criollo no desaprovechó y se sumaron sus victorias en los 1800 metros sobre la arena del “Enrique Meiggs” sobre Faaz, Cruzan Gold, Mapuche, Artimacho y Colesterol con Julio Pezúa en su silla y luego empezar una espectacular campaña en el pasto que le significó ganar los 1800 metros sobre Skara en el “Leoncio Prado” con Manuel Aguilar en sus controles en marzo y luego realizar una mala carrera en la arena del “Ernesto Ayulo Pardo” que ganara Cruzan Gold. Nuevamente en el césped, se alza victorioso en los 1900 del “Baldomero Aspíllaga” sobre Ardanza, con Christian Arredondo. En mayo vuelve a la arena y alcanza un cuarto lugar del crack Pup, en el “José Rodriguez Razetto” y volver a la hierba e imponerse en los 1800 metros del “Alfredo Benavides”(G.II) sobre Noble Sharon y Defeater con la monta de Arredondo y en 1’47”2/5.
En agosto se impuso en el “Miguel A. Checa Eguiguren” (G.III), sobre 2000 en el césped, derrotando a Defeater. Y entre estas carreras, llevado a la arena del Carlos II Watson, le ganó en su distancia a Tucson que se encontraba en su mejor momento, pero no pudo evitar que un descansado Little Bear terminara por superarlo.
Llegado octubre, se impone sobre Ardanza en 2’00”1/5 para los 2000 metros del clásico “Miguel Grau Seminario” sobre el césped y en la misma pista, antes que finalizara el mismo mes, derrotar a Mapuche en los 2400 metros del especial “Flaminio”, siempre con Christian Arredondo en su silla.
Llegó la tos y el retorno en diciembre, Mapuche le quita el invicto en el pasto en la que tuvo que correr en nuevo récord para los 2100 metros para poder ganarle, en una tarde que extrañó a su jinete habitual Christian Arredondo.
INVICTO Y LESIÓN
Y en 1995, Ritmo Criollo siguió exactamente igual, manteniéndose invicto durante esa temporada. En febrero se ganó su segundo “Enrique Meiggs” sobre Mapuche y antes que finalizara ese mes, dejó a 12 cuerpos a Duccio en el especial “Carlos Ferreyros”, para luego ganar en récord el “Aniversario de la Fundación del Jockey Club del Perú” derrotando a nuevamente a Mapuche en 2’26”3/5 para los 2400 metros en el césped.
Llegó abril, y en la arena del Premio Especial “Salomón Manzur” derrota a Cruzan Gold, Moradazo y Sol de Plata, para quince días más tarde obtener una nueva versión del “Baldomero Aspíllaga” (G.III) soble animales de la calidad de Noble Sharon, Mapuche, Danton y compañía en 1’53”2/5 para los 1900 metros en el pasto, en la dupla de Arredondo.
Llegó el descanso, y en junio derrota en los 1800 del “Francisco Bolognesi” a Defeater, hasta que tuvo una seria lesión en el sesamoideo, trabajando una mañana en la pista chica.
Pareció un caso perdido, pero supo volver en forma victoriosa en setiembre de 1996, con la nueva preparación de Miguel Salas II y volvió a ser caballo clásico en la arena, cuando brindando espectáculo supo derrotar a Auto Sur, Mr. Andy y diez más en los 2000 metros del “Congreso de la República” con Edwin Talaverano en el estribo.
Es en este momento en el que luego de haber obtenido un excelente segundo lugar tras Affair To Remember en el clásico de los propietarios, volver a recrudecerle su lesión luego de que disputaba el clásico “Hipódromo de Monterrico” que ganara Quickflit.

RESURGIMIENTO COMO EL AVE FÉNIX Y NUEVO CLÁSICO EN EL 99
Pareció también caso perdido y tras más de 2 años, volvió al hipódromo, pero como lo vimos líneas arriba, era castrado y por ello no podía a ser dedicado a la reproducción como su campaña lo hacía merecedor. Ritmo Criollo con 10 años a cuestas, estaba para salvar la que “aparentemente” sería su última campaña, ya con Jaime Bueno en su preparación.
Al comienzo corrió solamente la recta en la pista de arena , pero poco después su preparador Jaime Bueno, decidió llevarlo al codo y el castaño como crack que era, respondió. Sus triunfos sobre Kariuky, Auto Sur, Chuncho Aéreo, Green Peace, Conquistador y Ponderado, dan cuenta de ello.
Y más tarde se animó a escribirlo en el césped, que siempre es una pista peligrosa para los caballos con lesiones serias, y Ritmo Criollo ganó igual y lo hizo nada menos que sobre Seville, que era su compañero de stud, en 55”1/5.
Pero para el Fast Gold, no había limitaciones. Y se decidió tentar nuevamente el calendario clásico, luego de dos temporadas.
La tarde del 4 de diciembre, pasará a la historia de nuestro turf, no porque se trató de un clásico de grupo, sino por la trascendencia que significaría un triunfo de Ritmo Criollo. El clásico “Policía Nacional del Perú” y sus 1500 metros en el césped, marcó el triunfo de un verdadero “gladiador”.
Y ciertamente que lo fue. Puesto a correr tras el puntero Ranthanbore, el hijo de Fast Gold se fue amansando en el segundo lugar y llego pleno y bien ubicado en el codo final, cuando Conquistador era el tercero y cuando Palestino era otro importante candidato.
Ritmo Criollo en efecto, dominó al veloz puntero y apenas pudo hacerlo, fue llegando de afuera la pareja carga de Palestino, que en un primer momento paso resuelto al segundo lugar y que luego se fue convirtiendo en un durísimo lugar para Ritmo Criollo, pero vastó que el pupilo del Polo Norte sentía que había uno que quería pasarlo para sacar a relucir su espectacular garra y de esa manera terminó inutilizando la carga del pupilo del Temsa y llegó a ¾ de cuerpo de luz a su favor.
Cuando regresó el crack, no se tardaron en escuchar los aplausos del público que premio el tesón, la bravura y la calidad de un caballo que a los 10 años, corriera los 1500 en 1’28” y fracción en la pista de césped, dando por finalizada su campaña en Monterrico.
CAMBIO DE COLORES
En el 2000 y con 11 años, Ritmo Criollo fue adquirido por los colores del Arenales, siempre con Jaime Bueno en la preparación. Tuvo tres buenos triunfos. El primero de ellos en enero, cuando derrotó de manera fácil a Síndrome, marcando 1’25”2/5 para los 1400 metros en la arena. Luego llega de nuevo al césped y ante un evidente cambio de línea en los metros finales de la carrera de Jubilosa, quien se alzaba con la victoria. Hubo como era de suponer, reclamo por parte de David López, jockey del hijo de Fast Gold, que prosperó y fue dado como ganador.
Y Ritmo Criollo seguía impresionando, en febrero, gana su tercera competencia consecutiva, derrotando a Don Eugenio, Ponderado y más, en un hándicap sobre 1200 metros con la monta de Víctor Díaz.
Una vez más, el campo clásico y fue derrotado por Varadero en los 1200 del “Dardanus”, para luego realizar una mala carrera en un handicap, llegando en el último lugar.
Su última carrera en Monterrico, la realiza en los 1300 metros del clásico “Eithan”, y tras ir pelando tesoneramente la punta con Chatarreira, a quien la domina en el derecho y cuando parecía lograr el “milagro”, lo ganan casi en la meta, llegando en el quinto lugar a sólo un cuerpo de Pan de Azúcar, quien se alzaba con el triunfo. Al pasar la meta, Christian Aragón, su jinete, tuvo que desmontarlo ya que el noble castaño llegaba visiblemente sentido de consideración.
SU CAMPAÑA EN AREQUIPA
Nuevamente todo parecía perdido para el valiente castaño, pero Ritmo Criollo era Ritmo Criollo y fue adquirido por los colores arequipeños del Always Winner, de la familia Valdivia, para continuar su campaña en el nostálgico y desaparecido hipódromo de Porongoche. Al crack, no le quedó otra que subir al carguero y viajar hacia el sur.
Recuperado totalmente, el hijo de Fast Gold pudo reaparecer en noviembre del 2000 y comenzó a arrasar con el calendario clásico de la ciudad del Misti, logrando lindas victorias con la monta del jinete arequipeño Eugenio Quispe en los clásicos “Municipalidad Distrital del Yanahuara”; “Jockey Club del Perú”; “Ejército Peruano”; “Presidente de la República”; “Fundación de Arequipa”. Y a partir del 2001 con 12 años a cuestas, convertirse en un digno competidor de hándicaps, en las que obtuvo también el clásico “Presidente del Jockey Club del Perú” y el premio especial “Capitán FAP José Abelardo Quiñones” en el 2002. En el 2003 cambia de colores al Vitorino, y bajo la preparación de Víctor Valdivia, gana el clásico “Alfredo Olivares Marco Del Pont” cuando ya tenía 14 años.
Cuando cumplió los 15 años y con las nuevas sedas del Andrés Mauricio, con la nueva preparación de David Valdivia ,y participa de un clásico, donde conflictos personales entre el jinete del campeón y el jinete del caballo Obstinado, fueron trasladados a la cancha y protagonizaron un match estorbándose mutuamente, a tal punto que ambos participantes rodaron, quedando Ritmo Criollo, visiblemente lesionado.
De manera increíble y cuando todos creían que todo estaba acabado para él, vino una nueva curación, y tras varios meses de ausencia volvió a las canchas cuando ya tenía 16 años de edad, en una campaña que supo de lesiones, aciertos y desaciertos, completando en la Ciudad Blanca la increíble cifra de 130 carreras corridas, 30 primeros, 7 de ellos clásicos, 20 segundos, 15 terceros, 25 cuartos y 40 fueras del marcador.
TARDÍO PERO DIGNO FINAL
Felizmente llegó octubre del 2005, y el turfman arequipeño Mario Marrero, lo compra para llevarlo a Lima, y lo entrega al preparador Alfonso Arias donde estuvo buen tiempo y gracias a las gestiones del desaparecido foro hípico Monterrico en la Red, con Ricardo Gayoso a la cabeza, se le realiza el primero de Julio del 2007, previos a la disputa del clásico “Jockey Club del Perú”, que ganara Tracatran Tracatran, un merecido homenaje en la cual el campeón recorrió 150 metros ante el aplauso del público con la monta de Ivan Quispe y los colores del Polo Norte, la de sus mejores tarde. Posteriormente pudo ser llevado a una hacienda de Pachacamac para, por fin, ponerlo en descanso.
CONCLUSIONES
Ritmo Criollo corrió en Monterrico 65 competencias, con 36 victorias, 15 clásicos, 6 Premios Especiales, 6 segundos, 4 terceros, 7 cuartos, 3 quintos y sólo 9 fuera del marcador, lo que sumado a lo ganado en Arequipa suman 165 carreras corridas, 66 primeros lugares, 22 clásicos, 26 segundos, 29 terceros, 28 cuartos, 3 quintos y 49 fuera del marcador, todo un récord en una campaña que se extendió hasta cuando cumplió los 16 años.
En suma, Ritmo Criollo se ganó un sitial muy especial en la historia de los caballos clásicos importantes en nuestro turf. Un digno embajador del Ecuador en nuestro país, que le tomó cariño al correr. Y ciertamente un caballo fuerte que puso el corazón en cada carrera. Simplemente un verdadero crack de la nobleza y entrega:
“Noble Bruto, 
Ritmo Criollo es tu nombre ,
nobleza de bestia, 
corcel alado
al hombre has enseñado
que la vejez es preciado tesoro
has desdeñado al destino
has esquivado la muerte
y tu mítica figura
surge rauda en las pistas
mostrando grandeza equina
y tu alma fina
de real Pegaso
el hombre se inclina
y graba en su retina
la realidad y la leyenda
de tus innumerables hazañas
incrédulo cede en la tribuna
a tu gloria sin par alguna
cual talentoso artista
recibes el gratificante aplauso
que grafica y perenniza
tu incomparable imagen
de noble bruto”.

Poesía Arequipeña al crack.
Foto 3: Julio Villanueva.