LA HISTORIA DE UNA GRAN CARRERA

El domingo 30 de noviembre de 1946, se disputó la primera edición del clásico Jockey Club del Perú en el desaparecido hipódromo de San Felipe y su vencedor fue Harvest Moon, un hijo de Hunter’s Moon y Clodia que defendió las sedas del stud La Plata y que llevo la monta de Juan de Dios Molina.
Algunos meses antes, la Junta Ejecutora de la Ley 10345 se había hecho cargo de la organización de las carreras de caballos y sus integrantes elaboraron los Estatutos que dieron forma al Jockey Club del Perú.

Fue por ello que el tradicional clásico para los mejores caballos de la pista que se disputaba todos los años con el nombre de Jockey Club de Lima cedió su paso al Jockey Club del Perú.

Al año siguiente, Aretino logró una inmensa victoria sobre el mismo Harvest Moon en récord de 3’4”3/5 para los 3000 metros, tiempo que solo fue igualado 8 años después Sherbet con la monta de Jorge Guajardo, derrotó a su hermano menor Río Pallanga en otra célebre edición de la gran carrera, y la primera del Jockey Club del Perú que tuvo carácter internacional.

COPETÍN, GUIGNOL Y LOS 50´S

El mismo Copetín, repitió su victoria en el 51, y después lo ganó dos veces seguidas Guignol, el corredor hijo de Shere Alí y Sans Blague del stud Sans Souci, el último año en récord de 3’8” para los 3200 metros.

Parlona ganó en 1954 y  después Sherbet y Río Pallanga, llego 1956 y en medio de una inolvidable y trágica edición del clásico. Granadero con los colores del Quaker State y la dirección de Antonio Vásquez, dejó atrás a Postor y a Winedrop, un corredor potrillo argentino que acababa de llegar cuarto en el Carlos Pellegrini. Y la campeona chilena Aysha llegó cuarta, pero fatalmente Río Pallanga se quedó totalmente lesionado a 800 de la meta y una semana después murió.

Portugués gano en 1957 y en el 58 y 59 el Jockey Club del Perú tuvo carácter internacional. En el 58 Propina, una hija de Postín y Bargain gano a su hermano Premura, y al año siguiente Propina volvió a llegar primera a la meta, pero después de causar contratiempos descalificadores al chileno Tolpán y por ello, el directorio del Jockey Club del Perú acordó, al día siguiente de la carrera, distanciar a la yegua peruana y darle el triunfo al castaño chileno, coincidiendo con el informe que dio la Junta de Comisarios.

PARSING E IMBROGLIO

Parsing fue un campeón en el último año de San Felipe y corrió los 3000 metros en 3’5”3/5, ganándole por 11 cuerpos a Tormento, y al año siguiente, ya en Monterrico, el argentino Imbroglio tras perseguir a Parsing, lo terminó quebrando y pudo controlar la carga de la chilena Lily Pons que hizo un gran placé, con Pechazo tercero. Fue un internacional de polendas y el campeón Arturo A con Irineo Leguisamo no alcanzó a figurar.

ANDINO Y OTRA VEZ PARSING

Otro argentino ganó en el 62 y lo hizo en gran forma. Se llamó Andino y corrió los 2400 metros en 2’27”2/5 en récord, dejando atrás a Parsing que regresó entre aplausos, y en el 63, Parsing se despidió en triunfo tomando la punta con la monta de Oscar Berdejo y dejando atrás a Palady y Monterrico.

OTROS GRANDES DE LOS 60’S

Duque se graduó de crack justamente en el Jockey Club del 64 con Arturo Morales, y en el 65, Chile trajo a un campeón de polendas que se llamo Yumbel y que hizo una tremenda exhibición con la monta de Fernando Toro.

La maestría de Segio Vera hizo posible que Le Voleur le ganara a la chilena figura en el 66 y al año siguiente, Arrabal fue un torrente lleno de calidad y palastó a sus rivales con la monta de Ricardo Cárdenas.

Pipach ganó muy ben corrido en el 68, y Trini López apareció, como Duque, potente y capaz en este clásico para alcanzar el cetro de las pistas en el 69. 

LOS 70’S

Ya en el 70 cuando fue hábilmente conducido por Arturo Morales, y le ganó la salida a Viareggio que llevó la monta de Sergio Vera.

Via Condotti, marcó la gran sorpresa en el 71 cuando controló por pescuezo a Peter Blue, fracasando Viareggio que necesitaba un descargo y también Maidenform que aún estaba sin alcanzar su sistema ideal de entrenamiento.

Al año siguiente sin embargo, Viareggio, ya con los colores del stud Lima y la preparación de Raúl Delgado, produjo una excelente demostración de calidad y dejó a 6 ½ cuerpos a Jarocho, con Maidenform, que en el curso de ese año había sido internacional en Sudamérica, pero que estaba cumpliendo, en ese julio del 72, sus últimas actuaciones. 

Tenaz fue grande en el 73 corriendo vertiginosamente y dándose el lujo de marcar 2’28” clavados para los 2400 metros. Viareggio lo escoltó a 7 ¾ y más atrás llegaron los encumbrados visitantes, el argentino Criollazo y la crack chilena Protectora.

Al año siguiente, Cocodrilo le volteó una carrera perdida a El Visitante, con Biógrafo encima, en un final para el recuerdo, con la monta de Gonzalo Rojas, y en el 75, Flaminio, ya camino al criadero, pero con su clase intacta de guerrero, dejó claramente atrás a Jhonny Banana y a Pirineo.


En el 76, llego el Gran Premio Internacional de Cabeto y Torvo, juveniles peruanos que dejaron atrás al argentino El Andaluz, con Adriano y Demanda más atrás completando el marcador y con el argentino Telefónico décimo.

Ya no pudo haber internacional en los últimos tres años de la década y Bon Chance dejó atrás a Pirineo en el 77, Irish Coffe superó a Límite en el 78 y Chiquirín, en el momento cumbre de su campaña, aventajó al galope largo a Límite  en el 79 y en 2’31”3/5.

LOS IMPORTANTES OCHENTAS

Golden Form, el hijo de Maidenform, convertido casi en imbatible en el 80, dentro de Monterrico, superó por un par de cuerpos, y tras una dura carrera a Fervor en el 80, y al año siguiente volvieron los internacionales y Duplex, un brasileño campeón y que dominó todos los grandes premio s sudamericanos, aventajó por casi cinco cuerpos a Clarísimo, con Fervor, Long Rite y el chileno Dolphin completando bolos, y con Golden Form, totalmente congestionado en el último lugar.

Al año siguiente llego un campeón de Chile llamado Saint Mesme, y con la monta de Sergio Vásquez aventajó al peruano Tattoo que corrió brillantemente y con Doña Lily tercera.

En el 83 continuo el dominio visitante, cuando Petisero de Chile se presentó en los últimos tramos con Pedro Cerón y superó sin lucha, ya agotado a Purser, pero en 1984 surgió un alazán cariblanca muy corredor que se llamó Artigal y se quedó con los honores del triunfo sobre el chileno Cobertizo. Fueron 2000 y no 2400 y se llamó Copa de Oro del Pacífico – Jockey Club del Perú.

En el 85, Bólido en la mejor actuación de su campaña, se le opuso a Lutz que comenzaba a ser la máquina corredora que después lo acapararía todo, con el Latinoamericano del 86 incluido, y al año siguiente Sergis Khan, se hizo de la punta con Aníbal Prado y superó claramente a Galeno, que acababa de volver a Panamá, y a Negrito.

Y en el 87, la campeona Texfina consiguió con el lujo de las grandes el Jockey Club, que era otra vez internacional, con Tío Onofre segundo, con el chileno Paquirri tercero, y Grosor, gran carta previa, colocado finalmente octavo.

Y Misilero, el crack del Miami, fue el gran actor de las dos últimas ediciones de la década.
En el 88, tras ser una verdadera máquina corredora, derrotó por 16 cuerpos a Texfina  y al año siguiente en una memorable edición Internacional, aventajó a That Police, con El Duce tercero y los restantes muy atrás.

MARY JULY Y LOS 90’S

Hubo otra gran edición en 1990, cuando Mary July superó al El Duce en medio de un dramático final, con el norteamericano Bold Circle cuarto y con el chileno French Buffet décimo y al año siguiente Musicale dejó atrás a Fahed y Picotón.

En 1992, llegó la gran exhibición de un crack como Pup que ganó haciendo galope largo por 17 cuerpos, y en el 93, el Jockey Club convertido otra vez en internacional consagro a Tía Gigi, que superó a Cardinale, Faaz y al chileno Básico. Un año más tarde Faaz venció a un final electrizante a Julio André, Habsburgo y Black Glad. En el 95 Red Flash y Enfático, los dos “tanques chilenos”, fueron claramente superiores. Tercero en gran carrera Kevin.

En el año 1996, consagraba a Fregy´s que derrotó a Gran Ducato, el poderoso campeón chileno, tras uno de los finales más dramáticos que se recuerden de la gran carrera, con un Edwin Talaverano lleno de maestría. Fue la antesala del pupilo de Jorge Salas en el Carlos Pellegrini de ese mismo año.

Al año siguiente, el alazán peruano Kevin, en la mejor actuación de su campaña lograba una gran victoria en el internacional Jockey Club del Perú contando con la monta de Manuel Aguilar. En octubre del 98, en otro Jockey Club Internacional, apareció la figura de un valiente alazán que sorprendió a todos como El Pispa, derrotando a Tunelero, y con el argentino Jut So tercero.

Ya en el 99 apareció una verdadera máquina corredora como Batuka, quien contó con la conducción el uruguayo Pablo Falero, dejando segundo a Black Cofeey, con Madame Equis tercera.

LOS AÑOS 2000

Sharaf, un hijo de Privato y Fast Queen, apareció atropellando violentamente para derrotar a Clapton. Balck Coffey tercero,en 2’31”3/5 para la distancia.  En el 2001, tras obtener dos placés consecutivos en las ediciones anteriores, Black Coffey lograba la mejor carrera de su campaña, derrotando a Shawshank, Maeto y Huari, con la monta de Adolfo Morales. Tibetano, el hijo de Guaracazo del stud El Peñon, fue toda una sorpresa en la edición 2002 y en angustioso final, adelantar a Lady Fast, tras grandes finales de Renzo Morales.

En el 2003, apareció la figura descollante de un caballo que por pedigree  parecía perdido, pero que demostró con el transcurrir de su campaña, en ser un verdadero campeón en las pistas como lo fue El Provinciano,  y tras una verdadera demostración de sus medios corredores, derrotaba a Merlin por más de 18 cuerpos. En el 2004, destacó un valiente alazán, un verdadero “trotamundos” como Big Luck, que dejaba atrás a Azúcar con Carlos Trujillo. 

El 2005 y 2006, mostraron a un castaño muy corredor como lo fue El Escorial, la primera de ellas sobre Paradisus y Loca Amy. En el 2007 la misma tarde del homenaje a un valiente como Ritmo Criollo, Tracatrantracatran se llevaba de punta a punta la competencia en muy buena actuación de su jinete Carlos Hernández, con Pacasmayo segundo y Loca Amy y Salta Comando completando la torre de llegada.  El 2008 mostró a un sólido Fortanyo, quien apareció como un destello en los  400 finales, derrotando a animales de la calidad de Farushenko, Morena y Polizonte. Al año siguiente Lady Shatzi, se mostró con “cara de ganadora” en los últimos 900 metros, y logró una cómoda victoria, con Interoceánico segundo y  Spicer Boy tercero. Interoceánico marcaba un estupendo doblete en las ediciones 2010 y 2011, en la cual mostró todas las condiciones que debe lucir un crack, con los colores del Haras Gina.

En 2012, Cruzada fue toda una valiente, cargando con el tren de la carrera, y dejando muy atrás a Pay Back Manning, que llegaba en el segundo lugar. Azaranka, tras un espectacular año, se alzaba con la victoria en la edición 2013, dejando atrás a la pareja del stud Doña Licha, Big Casanova y Good Luck Keny. En el 2014, un veterano como Invicible Dad, hizo su propio tren y se quedó con la gloria, con Henry the Dixon segundo y con Mr. Ninja en el tercer lugar. 

En la edición 2015, apareció la figura de un imbatible de un “guerrero” llamado Elbchausse con Carlos Trujillo, en estupenda exhibición del hijo de Awesome Twist, tras derrotar por más de nueve largos a Hanomaan, El Jader y compañía.