CATTLEMAN: NOBLE VELOCISTA

Cattleman pasó por etapas claramente identificadas. La primera, en pleno 1994 con los colores del Manantial, que la de un prometedor potrillo que aspiraba al cetro de la generación y que por momentos estuvo paladeándolo,
En efecto, Cattleman fue traído en vientre desde los Estados Unidos y nació en el Haras El Embrujo. Tuvo al recordado Camilo Traverso en la preparación y fue segundo tras Janfranco en el Ortiz de Zevallos y llegó como carta de marcada opción a el Derby Nacional, a tal punto que Luis Torres, el destacado jinete chileno, vino al Perú, primero a darle el trabajo de tendida, que fue muy bueno, y después a correrlo. Janfranco ganó la gran carrera y Cattleman se perdió medio enredado en la subida, comenzando a mostrar la que sería con el tiempo su principal problema, que no es otra que la poca actitud que mostraba para la lucha.
Poco después Cattleman llegó cuarto cerca en el Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía, que se corrió en el césped, tras el tordillo Savage Dancer y Titosh, y adelantando ligeramente por Auto Sur, y delante de la corredora Sky Flight, y fue después de esa carrera que comenzó a mostrar un bajón.
Lo enviaron a un criadero a descansar, y cuando retornó, el castaño no fue capaz de encontrar el rendimiento clásico ni en la larga, ni en el medio fondo ganando y perdiendo, y perdiendo más que las que ganaba, llegó la decisión de llevarlo a la recta. Al comienzo no pasaba nada, pero poco a poco fue adquiriendo un nivel cada vez más respetable y se hizo un caballo de 57” para la distancia, y comenzó a ganar y a hacerse clásico, consiguiendo una mejor capacidad cuando le tocaba correr libre por afuera, colocación que estaba a tono con su característica.
Y esta mejora se hizo cada vez más evidente, Cattleman inclusive, cuando ya tenía 6 años y luciendo los colores del 999, se dio el lujo de ganar el clásico Velocidad (G.II), en 1997 y además lograrlo por 3 ¾ de cuerpos sobre Paytiti y once competidores más, con Luis Gonzales en su silla y la preparación de Pablo Medina, quien lo transformó y mostró toda su capacidad al llevarlo a las distancias breves y propiamente a la recta.
Esta fue la última gran carrera de este norteamericano hijo de Settlement Day y Caviarn Roses, que luego sería un excelente caballo en las competencias de hándicap. En 1998 cambia de colores al Pagoda y la nueva preparación de Jorge Salas, inclusive llegan a disputar competencias de Autohandicap, cuando ya tenía 8 años de edad.
Al final de su campaña en 1999, Cattleman había disputado 83 competencias, con 22 triunfos, 49 figuraciones y tan solo 12 veces fuera del marcador, obteniendo un clásico grupo II, como lo fue en ese 1997 el “Velocidad”, lo que habla por sí solo, de lo noble que pudo ser. Luego, fue padrillo en el Haras Monterrico en donde tuvo un hijo de llamado Sol Naciente, con la yegua Old Blood, una hija de Lutz. Sin embargo, el producto nunca llegó a correr.