ANTINOO Y SU VALOR EN LA MILLA


En el balance de los triunfos peruanos en el exterior, el medio fondo ha sido la distancia más difícil en competir y en las que menores resultados ha obtenido, y es por ello que aquella milla internacional del OSAF, del 4 de noviembre de 1978, ganado por Antinoo, adquiere especial significado, porque le dio un espaldarazo al turf peruano.
Las carreras de distancias como los Carlos Pellegrini y los Latinos y los internacionales de 2000, tienen muchos nombres que todos conocemos, y en la velocidad no fue tan sólo Flor de Loto, sino que hubo tras ella caballos muy importantes como Frau Astrid y las que no ganaron pero corrieron brillantemente y que se remontan hasta casi 49 años, cuando Gillette casi le gana a Juan Pueblo en la recta del Alzaga Unzué.
Pero el medio fondo surgió con Perinox en Santiago de Chile en 1962 y después su máximo representante peruano en Antinoo porque con todo su inmenso mérito, Eithan fue un producto más ligado a USA, como lo fue el recordado Mario, a argentina. Y este Antinoo fue capaz de dominar el OSAF, del 78 en Palermo con una suficiencia de campeón porque ganó de punta a punta y porque pudo salir en 12”los primeros 200 y rematar en 12” los últimos 200, tal como lo destacaron los principales comentaristas argentinos, lo que le permitió hacer la distancia en 1’35”2/5.
Pero Antinoo, no fue solamente fue crack en aquel clásico argentino, sino un castaño muy corredor que tuvo la facilidad de brillar en la velocidad y correr muy bien las distancias de aliento.
Sucedió que había tenido problemas orgánicos que lo limitaron momentáneamente y Miguel Arteta, cuando lo hizo reaparecer tras su respectivo tratamiento, prefirió comenzar por la recta para poco a poco ir llevándolo más “arriba”, pero la calidad del castaño lo hizo casi de inmediato ser mejor que su compañera Florescencia y que Swagili que había sido la velocista líder desde que ganó el “Velocidad” en febrero.
Y así Antinoo ganó en 56”4/5 el 12 de setiembre el “Especial Octaviano” y el 23 del mismo mes, la recta del “América”, que la dominó en 57” sobre Machacón que se lo fue llevando hasta las últimas líneas.
Fue después de ese par de triunfos que lo consagraron, que llegó la decisión de su preparador de subirlo al medio fondo y Antinoo respondió por igual.
El 15 de octubre ganó cómodamente por casi tres cuerpos el “Marina de Guerra del Perú” sobre Ultimate y con esa victoria se fue a Buenos Aires y le sacó 1 ½ cuerpos a el argentino Capital Sun y a 16 rivales más en el mismo Palermo.
LOS 2000 Y 2400
Cuando Antinoo regresó a Monterrico y tras el descanso respectivo, perdió ligeramente atrasado el Enrique Meiggs ante Aldo y Morada y Oro en 2’33” para los 2400 y a menos de un mes, se volvió a enseñorear y derrotó por una cabeza a Morada y Oro en los 2500 del Baldomero Aspíllaga, y puso 2’40”.
Estos resultados más o menos parecidos ya los había tenido Antinoo antes de correr el velocidad entre setiembre del 77 y marzo del 78.
Después de completar sus cinco condicionales, Antinoo no corrió las Coronas porque salió a correr tarde, fue a buscar los clásicos y tras escoltar a Escipión, que era su compañero, en el OSAF, subió a los 2000y pudo vencer a nada menos que a Snow Cort conducido por primera vez por Aníbal Prado, quien a partir de ese momento fue su único Jockey y con el que obtuvo sus más grandes victorias.
Y tas vencer el “Batalla de Tarapacá” claramente a Edipo en 1700, fue otra vez a los 2000 y derrotó, con 62 kilos, a Olden Times en el clásico Biógrafo. Y finalmente Antinoo hizo algo más. A comienzos del 78 perdió en la raya ante Aldo en los 2800 del “Ciudad de Lima” y poco después ganó casi de punta a punta los 2000 del “Baldomero Aspíllaga”.
Entonces se pudo adquirir conciencia del porque Antinoo pudo ganar como campeón aquel OSAF, de Palermo, porque tenía la velocidad de los velocistas cracks, y porque tuvo también el pulmón de los mejores clasiqueros de 2000 , 2400 y hasta los 2800.
Hasta el triunfo de Antinoo, ganar la milla en Buenos Aires era tarea sumamente difícil por la propia valía de los caballos de casa, la especialidad en una distancia en la que Argentina ha tenido hegemonía y por la dureza de una distancia que hay que correrla sin descanso.
Se ha escrito poco sobre este Antinoo, pero cuando se revisa su campaña, se llega al convencimiento de que fue un excelente caballo de carreras.