PAMPLONA Y PUNTO

Cuando Pamplona, la hija de Postín y Society’s Way, egresada del haras “Chillón”, fue adquirida por Don Juan Magot por la suma de 320.00 soles para su caballeriza, el legendario Quaker State, nadie imaginaba que se convertiría en una extraordinaria corredora y con el transcurrir del tiempo en una yegua madre de categoría mundial.
Su madre Society’s Way fue importada de Inglaterra por el haras Chillón. Tenía un gran físico y excelentes corrientes de sangre, prevaleciendo la línea de Phalaris, que siempre dio muy buenos resultados al ser cruzada con Hurry On. Pamplona fue la mayor de sus tres crías, los otros fueron Parrot (gran caballo en las pistas y luego líder en varias oportunidades de la estadística de padrillos en nuestro medio) y Society’s.
En manos del preparador Ambrosio Malnatti, Pamplona debutó un 20 de Junio de 1959, en 1,200 metros y le ganó a Artera por un cuerpo y medio sin mayores apuros, conducida por Javier Cánessa. Un mes más tarde le alargan la distancia a 1,700 y demostró dotes de gran fondista al ganar al galope a Maremoto, a quien la derrotaba por diez cuerpos.
Ya con estos pergaminos, el siguiente paso de la campeona fueron los 1800 metros de la “Polla de Potrancas”, que fue la primera de las cuatro coronas que consiguió, con Antón Vásquez en su silla y con quien conformaría un dupla de “oro” en la historia de nuestro turf. La carrera fue otro verdadero galope de la hija de Postín, quien derrotaba a Sal Si por cinco cuerpos, marcando 1’48”3/5 para los 1,800 metros, tiempo que impuso su medio hermano, el legendario Río Pallanga, cuatro años atrás, cuando derrotaba a Patán en la “Polla de Potrillos”.
Llegó el “Cotejo de Potrancas” y sus 2,000 metros. Ya los galopes eran rutina en la pupila del Quaker State, quien derrotaba nuevamente a Sal Si, pero esta vez por seis cuerpos y marcando 2’01”3/5 para la distancia.
Ya en su quinta presentación, el Ricardo Ortiz de Zevallos y sus 2,000 metros, se produce el único fracaso de Pamplona, ya que corría en su periodo de “celo” y llegaba quinta detrás de Pímlico, Exclusivo, Licurgo y Tormento.
En su sexta presentación, ocho días antes de la Cinta Azul, como era costumbre en ella y dejando en claro que su carrera anterior había sido un simple traspié, ganaba sin problemas a Banzai, a quien derrotaba por cuatro cuerpos.
Llegó el Derby Nacional y la crack ganaba una carrera de “película” a Tormento, en la que mucho tuvo que ver la estupenda conducción de Antón que le ganó el “vivo” a Jacobo Chaín, conductor del hijo de Shere Alí. Ya en el Clásico Mariano Ignacio Prado, ratifica este triunfo, pero esta vez dejando lejos a Tormento.
Pamplona gana los 2400 metros del “Comparación”, derrotando lejos y en 2’25”2/5 a Tormento.
Ya en 1960, la campaña de la campeona fue dispareja, pero con esta nueva década, llegaron sus enfrentamientos con Parsing, el hijo de Pardal del San Esteban, que era el crack absoluto de las pistas. Y este Parsing, goloso puntero,  la derrotó en dos de las tres oportunidades en las que se enfrentaron, uno de ellos en un memorable “Miguel Grau” y otro en el Miguel Checa y es que en El Baldomero Aspíllaga, apareció la figura de Fair Light quien derrotó a los 2. Pero la campeona se recuperó obteniendo la Cuádruple Corona al derrotar Tormento por segunda vez en los 3,000 metros del “Gran Premio Nacional”.
También llegaron los internacionales. Pamplona viaja a Buenos Aires para correr el Clásico Internacional “25 de Mayo” en la cual, haciendo una gran demostración de calidad, llegó tercera tras los crack’s brasileños Escorial y Farawell, adelantando a campeones de la argentina como La Rubia, Sal Cerebos y Mont Parnasse. Al año siguiente corre en Chile el Gran Premio Internacional, que luego de pelear el comando con Tolpán en toda la carrera, el ganador del clásico Internacional en Lima de 1959, arribó en el quinto lugar defendiéndose con clase hasta donde pudo ser capaz, tras haber sufrido un acceso en su cruz que le producía gran dolor con el peso de la montura.
Ya restablecida y convenientemente curada, desapareció la lesión y apareció nuevamente en Monterrico enfrentando a Yantar y Proclama, venciéndolas ampliamente, ratificando su superioridad sobre las hembras. Sin embargo, quedó nuevamente sentida de la mano derecha en un apronte que realizaba, que interrumpió su training y el compromiso internacional de Junio en nuestro país.
Y cuando nuevamente se recuperó y se aprestaba a recuperar la corona de las pistas en 1962, llega quinta muy lejos de su compañero Bullet, en los 3,000 metros del “Hipódromo de Monterrico”, quedando nuevamente con la mano derecha inflamada, lo que produjo su retiro definitivo de las pistas.
En 1963, Pamplona fue vendida a los Estados Unidos a Nelson B. Hunter, un criador Texano que tenía grandes caballerizas en Norteamérica y Francia. Allí produjo a Pampered Miss (Sadair), ganadora de la Polla de Potrancas francesa. Luego vino Sports Event (TV Lark), gran ganadora clásica. Pero la cosa no quedó ahí, Anglo Peruvian (My Babu), otra hija suya, gana el “Saint Francis Stake”. Y para consagrarla a nivel mundial, su hijo Empery (Vaguely Noble), se impuso en el Derby de Epsom de 1976. Por si fuera poco, Sports Event produce a Anono, gran ganador clásico en los Estados Unidos.
Cuádruple coronada de su sexo, cómo no rendirle un homenaje a esta extraordinaria embajadora del Perú en el mundo, orgullo del turf peruano por donde se le mire.